Santo Domingo.– Ángel Martínez se retractó este miércoles ante un tribunal de las acusaciones y afirmaciones que había realizado públicamente contra Roberto Fulcar Encarnación, dirigente político y exministro de Educación.
De acuerdo con lo expuesto durante la audiencia, Martínez reconoció como falsas las afirmaciones realizadas contra Fulcar y admitió que estas afectaron el honor, la reputación y trayectoria del exfuncionario, así como a su familia.
En el tribunal, Martínez manifestó su arrepentimiento y pidió perdón a Fulcar, a sus familiares, a la sociedad dominicana y al propio tribunal por sus declaraciones.
La retractación se produjo dentro del proceso judicial iniciado por Fulcar contra Martínez a raíz de las imputaciones difundidas públicamente.
Abogada de Fulcar valora retractación
La abogada Ingrid Hidalgo, representante legal de Fulcar, calificó la retractación como un reconocimiento relevante dentro del proceso y sostuvo que los señalamientos realizados contra su cliente excedieron los límites de la crítica política.
“No se trató de una simple crítica política. Fueron acusaciones de extrema gravedad, orquestadas para afectar el honor, la reputación, la trayectoria política y personal del doctor Fulcar, así como a su familia”, declaró Hidalgo.
La jurista afirmó que las imputaciones con las que se pretendía vincular al exministro con supuestas actividades ilícitas no eran ciertas y que esa falsedad fue reconocida por Martínez ante el tribunal.
Hidalgo sostuvo, además, que la retractación constituye un paso importante, aunque entiende que esta no elimina las consecuencias de las acusaciones previamente divulgadas.
“La retractación no borra el daño causado. Pero sí representa un reconocimiento fundamental de la verdad”, manifestó.
Defensa plantea que hubo intereses detrás de las acusaciones
La representante de Fulcar fue más allá y aseguró que, a su juicio, detrás de los señalamientos existieron otras personas o intereses que buscaban perjudicar políticamente al exfuncionario.
Esa afirmación corresponde a la posición de la abogada y no implica, por sí misma, una determinación judicial sobre la participación de terceros.
Hidalgo aprovechó el caso para plantear que la libertad de expresión y de prensa, aunque constituyen pilares esenciales de una sociedad democrática, deben ejercerse respetando el honor, la dignidad y los derechos de las personas.
El proceso contra Martínez se enmarca en las acciones judiciales impulsadas por Fulcar para defender su reputación frente a las acusaciones que fueron difundidas en su contra.




