SANTO DOMINGO.— El presidente de la República, Luis Abinader, anunció este lunes que se reunirá la próxima semana con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para abordar la crisis en Haití en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El mandatario dominicano explicó que el encuentro, solicitado por Estados Unidos, servirá para tratar la “nueva visión” que tiene la administración de Donald Trump sobre la manera de enfrentar la situación de inseguridad y desorden provocada por las bandas armadas en el país vecino.
Una «nueva visión» para la seguridad
Abinader subrayó que el tema haitiano es “fundamental” en la política exterior dominicana, por lo que el país no puede estar ausente de estas discusiones en Nueva York. La reunión bilateral cobra especial relevancia después de que, en mayo pasado, Marco Rubio sugiriera que la Organización de Estados Americanos (OEA) desempeñe un papel “más importante” en Haití, reconociendo que el país está siendo tomado por bandas criminales.
Rubio afirmó en ese momento que el Gobierno de Trump está “preparado para desempeñar un papel de liderazgo” en la intervención, pero que necesita la aceptación de otros socios en la región “que están igualmente afectados, si no más, por lo que está sucediendo allí”.
El contexto de la crisis y las misiones internacionales
La reunión se da en un momento crítico para Haití. La semana pasada, el presidente de Kenia, William Ruto, informó que la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por su país, termina su mandato en octubre próximo. Esto deja a la nación caribeña en una situación de gran incertidumbre.
Según datos de la ONU, Haití registró un aumento del 24 % en los homicidios intencionados durante los primeros seis meses del año, alcanzando un total de 4,026 asesinatos. Además, la violencia ha provocado el desplazamiento interno de más de 1.3 millones de personas.
República Dominicana, que comparte una frontera de casi 400 kilómetros, ha intensificado la vigilancia y la construcción de una verja para evitar que las bandas haitianas utilicen su territorio para actividades ilícitas.





