SANTO DOMINGO ESTE, R.D.– El presidente Luis Abinader sostuvo un almuerzo este viernes con los miembros de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), en un encuentro orientado a continuar impulsando acciones conjuntas en favor del bienestar social del país.
La actividad se llevó a cabo en la Casa Arquidiocesana María de la Altagracia, donde el mandatario fue recibido por el obispo de la nueva Diócesis Stella Maris, monseñor Manuel Ruiz, y por el rector de la Casa, padre Isrrael Craviotto.
El jefe de Estado fue recibido con una emotiva y cálida bienvenida por parte de un coro de hermanas de la comunidad, a su llegada, las religiosas entonaron un coro especial de acogida al mandatario.
Al pronunciar unas breves palabras, el presidente Luis Abinader agradeció la bienvenida ofrecida por las hermanas, destacando la importancia de sus oraciones para continuar trabajando en favor del pueblo dominicano.
“No puede haber mejor bienvenida, muchísimas gracias, que Dios la bendiga. Y yo sí quiero pedirles que me tengan en sus oraciones, cada una de ustedes, con Dios, a mí y a toda la familia, para poder trabajar en favor del pueblo dominicano, que es lo que hacemos cada minuto, cada día, cada hora, si tenemos esas oraciones, nos ayuda mucho más”, expresó el mandatario.
Al almuerzo asistió el Nuncio Apostólico en Santo Domingo, monseñor Piergiorgio Bertoldi, junto a los arzobispos y obispos de las principales diócesis del país, incluyendo:
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Arzobispos: monseñor Héctor Rafael Rodríguez (Santiago) y monseñor Tomás Morel Diplán (Santo Domingo).
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Obispos: monseñor Jesús Castro Marte (La Altagracia), monseñor Julio César Corniel Amaro (Puerto Plata), monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas (Barahona), monseñor Santiago Rodríguez Rodríguez (San Pedro de Macorís), monseñor Tomás Alejo Concepción (San Juan de la Maguana) y monseñor Ramón Alfredo De la Cruz Baldera (San Francisco de Macorís).
También participaron monseñor Faustino Burgos Brisman, monseñor José Amable Durán Tineo, monseñor Amauris Rosario, monseñor Benito Ángeles, monseñor José Dolores Grullón y el padre José Joaquín Domínguez Ureña.




