HANOI / MOSCÚ. — El primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, partió este domingo hacia Rusia en una misión diplomática de alto nivel que busca asegurar el suministro de combustible para la nación asiática.
La visita, que se extenderá hasta el miércoles, ocurre en un momento de extrema vulnerabilidad para Vietnam, cuyo sector manufacturero ha sido golpeado por el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán.
Desde que comenzó la guerra a finales de febrero, Vietnam ha visto cómo los precios del combustible se disparan a niveles insostenibles: la gasolina de 95 octanos ha subido un 50% y el diésel un 70%, generando temores de escasez generalizada.
Acuerdos estratégicos en energía y petróleo
Según comunicados oficiales de Hanoi, la agenda de Chinh se centrará en reforzar la cooperación en todas las áreas del sector hidrocarburos, incluyendo exploración, extracción y capacitación de recursos humanos.
Energía Nuclear: Se espera la firma de acuerdos clave relacionados con proyectos de plantas de energía nuclear. En enero de 2025, Rusia ya había expresado su disposición para construir una industria nuclear nacional en Vietnam.
Plazos: Chinh ha manifestado previamente que el objetivo de su país es contar con su primera planta nuclear operativa en un plazo de cinco años.
Búsqueda de socios ante el bloqueo de Ormuz
Ante el ultimátum de Donald Trump sobre el Estrecho de Ormuz y el riesgo de un corte total de suministros desde el Golfo, Vietnam ha diversificado sus gestiones. Chinh ha mantenido conversaciones telefónicas recientes solicitando apoyo de combustible a naciones como Qatar, Kuwait, Argelia y Japón.
Reunión con Mikhail Mishustin El lunes, el primer ministro vietnamita se reunirá con su homólogo ruso, Mikhail Mishustin, para concretar la implementación de proyectos conjuntos. Moscú ha reiterado que la energía es el pilar de la relación bilateral, especialmente en el contexto de las actuales «disrupciones en el suministro global».
Para una potencia manufacturera como Vietnam, asegurar el flujo de energía desde un productor mayor como Rusia no es solo una cuestión económica, sino de seguridad nacional en medio de la volatilidad del mercado petrolero internacional.





