En la República Dominicana, el uso de dispositivos electrónicos para vapear se ha vuelto una estampa cotidiana. Sin embargo, Vanessa Alifonso, neumóloga internista de Cedimat, explica que el aerosol de estos dispositivos no es vapor de agua. Además de nicotina, contiene partículas de metales como níquel, estaño o plomo, y químicos como el formaldehído.
Impacto en los pulmones y el cerebro
La especialista sostiene que la exposición repetida provoca daño a las células epiteliales e inflamación bronquial, haciendo que los pulmones sean menos eficientes para defenderse. Además, advierte que en la adolescencia la nicotina afecta circuitos vinculados con la atención y el aprendizaje.
“Estudios muestran que el uso de cigarrillos electrónicos aumenta casi tres veces la probabilidad de que los jóvenes pasen luego al cigarrillo convencional”, asegura la doctora.
Realidad local
Datos de la Global Youth Tobacco Survey (GYTS) señalaban que un 7.7 % de los estudiantes de 13 a 15 años en el país ya usaba estos dispositivos. La doctora recalca que la normalización de frases como “es solo vapor” es peligrosa, ya que oculta riesgos graves como el EVALI (lesión pulmonar asociada al vapeo).







