La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) aprobó este miércoles la inclusión de las ruinas de la ciudad libanesa de Tiro en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro, debido a los daños provocados por las hostilidades entre Israel y Hizbulá en el sur del Líbano.
La decisión fue adoptada durante la 48.ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Busan, Corea del Sur, luego de que la organización confirmara el impacto del conflicto sobre este importante sitio arqueológico.
En un informe sobre el estado de conservación del lugar, la Unesco señaló que, tras el recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio el 28 de febrero de 2026, se verificaron daños directos en la propiedad y en sus alrededores.
El organismo recordó que el Ejército israelí ha bombardeado en varias ocasiones la ciudad de Tiro y ha emitido órdenes de desplazamiento para parte de la población durante los enfrentamientos con Hizbulá.
El pasado 10 de marzo, la Unesco ya había informado que el conflicto había causado daños en la ciudad y anunció asistencia técnica a las autoridades libanesas para proteger el patrimonio cultural mediante intervenciones de emergencia.
Una ciudad con más de 4,700 años de historia
Fundada alrededor del 2,750 a. C., Tiro es considerada una de las ciudades más antiguas del mundo y fue uno de los principales centros comerciales de la civilización fenicia. A lo largo de los siglos también fue ocupada por diversas culturas, dejando un importante legado arqueológico compuesto por vestigios romanos, bizantinos y medievales.
El sitio patrimonial comprende dos grandes complejos arqueológicos. Entre ellos destaca la necrópolis de Al Bass, que alberga un arco romano del triunfo del siglo II y uno de los hipódromos mejor conservados del antiguo Imperio romano.
Según el Ministerio de Cultura del Líbano, esa zona sufrió daños durante los ataques registrados a principios de marzo.
Protección internacional
La Lista de Patrimonio Mundial en Peligro reúne bienes culturales y naturales que enfrentan amenazas graves, como conflictos armados, desastres naturales, deterioro acelerado, abandono o proyectos de infraestructura que comprometan su conservación.
La inscripción permite que el Comité del Patrimonio Mundial autorice asistencia de emergencia con recursos del Fondo del Patrimonio Mundial de la Unesco, además de reforzar la protección jurídica internacional establecida por la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972.
La organización recordó que los Estados parte de dicha convención tienen la obligación de colaborar en la preservación de estos sitios y abstenerse de realizar acciones que puedan causar daños directos o indirectos al patrimonio protegido.




