Asunción, Paraguay.– La intervención de Ueno Bank, una de las entidades financieras de mayor crecimiento en Paraguay, dejó a millones de clientes sin acceso normal a sus cuentas y desató una crisis que alcanzó al Gobierno del presidente Santiago Peña, quien presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre.
El Banco Central del Paraguay (BCP) anunció el martes el inicio de un procedimiento de resolución de la entidad, tras determinar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo legal exigido, luego de ajustes realizados a sus estados financieros.
La decisión provocó la suspensión de los servicios bancarios y el cierre de las sucursales, mientras las autoridades comenzaron a evaluar los activos y las obligaciones de la institución para determinar cómo responder a sus depositantes.
¿Qué pasará con el dinero de los ahorristas?
Una de las principales preocupaciones de los clientes es la recuperación de sus depósitos.
El Banco Central informó que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) ofrece una cobertura máxima de 228.3 millones de guaraníes por depositante, equivalentes a unos US$38,600.
Las autoridades también anunciaron un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes, aproximadamente US$1,675, como parte del mecanismo para iniciar la devolución de recursos.
Sin embargo, los depósitos que superen el límite de la garantía podrían enfrentar mayores dificultades, dependiendo de los activos disponibles y del resultado del procedimiento de resolución.
El banco manejaba millonarios fondos públicos
Ueno Bank no solo administraba los ahorros de particulares. También había captado importantes depósitos de instituciones del Estado paraguayo.
Entre ellas figura el Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de las pensiones y parte de la seguridad social, que mantenía inversiones por aproximadamente US$355 millones en la entidad.
El banco también gestionaba pagos de pensiones de unos 32,000 jubilados y recibía recursos de otras instituciones públicas, incluidas la Administración Nacional de Electricidad y la represa binacional de Itaipú.
En total, la entidad llegó a administrar alrededor de US$850 millones en fondos públicos, según informaciones difundidas sobre su situación financiera.
Detenciones e investigaciones por presuntas irregularidades
La crisis bancaria dio paso a investigaciones penales sobre las operaciones financieras y las decisiones de sus directivos.
Entre los investigados figura Miguel Vázquez, uno de los principales accionistas y fundadores de Ueno Bank, junto con otros ejecutivos de la entidad.
Las autoridades también examinan operaciones crediticias con empresas relacionadas con el grupo propietario, así como posibles deficiencias en los mecanismos de supervisión.
La intervención provocó además la renuncia de Carlos Carvallo, presidente del Banco Central del Paraguay, quien anteriormente había dirigido Financiera Ueno.
La crisis que terminó con la renuncia de Santiago Peña
El caso alcanzó directamente al presidente Santiago Peña por sus antiguos vínculos empresariales con el grupo relacionado con Ueno Bank.
El mandatario había mantenido acciones en Ueno Holding, empresa vinculada a los propietarios de la entidad financiera, hasta marzo de 2025.
El crecimiento del banco durante su Gobierno y la colocación de importantes recursos públicos provocaron cuestionamientos de legisladores sobre posibles conflictos de intereses.
Este jueves, Peña anunció su renuncia a la Presidencia alegando razones de estabilidad institucional, mientras la Cámara de Diputados aprobó una acusación para someterlo a juicio político.
La Fiscalía también inició actuaciones relacionadas con denuncias sobre la supervisión bancaria, el manejo de fondos públicos y las decisiones adoptadas por autoridades financieras.
Peña ha rechazado haber cometido irregularidades y pidió que se garantice la devolución de los ahorros y la protección de los recursos del Estado.
La resolución de Ueno Bank continúa bajo responsabilidad de las autoridades financieras paraguayas, mientras avanzan las investigaciones para determinar las causas de su deterioro y las eventuales responsabilidades.




