Estados Unidos.– El Gobierno de Estados Unidos estableció un nuevo procedimiento para investigar y sancionar a las agencias internacionales que conectan a ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes con extranjeros para citas, búsqueda de pareja o matrimonio.
La medida, impulsada por el Departamento de Justicia (DOJ), fortalece la aplicación de la Ley de Regulación de Agencias de Matrimonio Internacional de 2005 (IMBRA), creada para proteger a extranjeros frente a posibles situaciones de fraude, explotación, abuso o violencia doméstica.
Multas de hasta US$25,000
El principal cambio establece un mecanismo formal para investigar, procesar administrativamente y sancionar a los intermediarios matrimoniales internacionales que incumplan las obligaciones contempladas en la legislación.
Las infracciones podrán generar multas de entre US$5,000 y US$25,000, dependiendo del incumplimiento.
Según el Departamento de Justicia, el fortalecimiento de las regulaciones busca “disuadir los matrimonios fraudulentos y la explotación de inmigrantes captados por los IMB”.
¿Qué deben informar las agencias?
Las empresas que ofrecen estos servicios tienen la obligación de proporcionar al extranjero información requerida por la ley sobre la persona estadounidense interesada en establecer contacto, incluyendo determinados antecedentes penales, registros relacionados con delitos sexuales y matrimonios anteriores.
Estos datos deben facilitarse en el idioma principal del extranjero. Las agencias también tienen que informar sobre derechos y recursos legales, además de obtener el consentimiento correspondiente antes de proporcionar determinada información personal.
La legislación prohíbe, además, que estas compañías divulguen información de contacto, fotografías o ciertos datos relacionados con menores de 18 años.
Mayor vigilancia sobre plataformas digitales
La nueva regulación también permitirá reforzar la supervisión sobre empresas que operan mediante plataformas digitales y redes internacionales.
Las autoridades estadounidenses sostienen que conocer previamente información relevante sobre una posible pareja permite a los extranjeros tomar decisiones informadas y reducir su exposición a engaños, manipulación o situaciones de violencia.
La normativa no prohíbe las relaciones ni los matrimonios entre estadounidenses y extranjeros. El foco está puesto en las empresas intermediarias y en el cumplimiento de las obligaciones de protección e información establecidas por la legislación federal.




