San Cristóbal, R.D.– Desde finales del pasado mes de octubre, la provincia San Cristóbal se ha convertido en uno de los epicentros de la delincuencia en el país. Las denuncias de residentes y el sector empresarial han provocado que los organismos de seguridad aumentaran su capacidad de reacción con un importante despliegue policial y militar.
A pesar de los esfuerzos, el temor entre los munícipes no ha desaparecido.
Incertidumbre y miedo ciudadano
Residentes del polígono central sancristobalense describieron un ambiente de incertidumbre, donde la preocupación se mantiene sin importar la hora del día.
«A nosotros solo nos queda decir cuando salimos a la calle: Dios, cuídame. No sabemos en qué momento podemos ser asaltados o que nos puedan matar para quitarnos nuestras cosas”, relató Jorky Montero.
“Nuestros hijos salen y no sabemos si van a regresar a la casa con esta delincuencia que hay. Hasta que no avisan, no estamos tranquilos”, expresó Araceli Alcántara.
Los delincuentes, según los entrevistados, asedian a los pequeños comerciantes incluso a plena luz del día.
Piden accionar “más ofensivo” a las autoridades

Un transportista identificado como César Cruz, quien lleva 45 años habitando la provincia, consideró que el accionar de las autoridades ha sido «leve y preventivo».
“(Los agentes) lo que están es apostados en las afueras de los pueblos. Es muy preventivo, es muy leve… Si ellos fueran un poco más agresivos contra la delincuencia, yo estoy seguro de que bajaría un poco más”, manifestó Cruz.
Cruz también señaló una relación directa entre el microtráfico de drogas y el aumento de los hechos delictivos en la ciudad.
Llamado de la policía a denunciar
Por su parte, el encargado regional de relaciones públicas de la Policía, Víctor Garcés, exhortó a la ciudadanía a formalizar las denuncias.
“La Policía no es mago para adivinar dónde hay un hecho, sino que con las denuncias es que vemos dónde están las incidencias delictivas y nosotros podemos proceder a enviar mayores unidades a esos puntos”, afirmó Garcés.
Actualmente, el ambiente en San Cristóbal se caracteriza por el despliegue de armas automáticas, motorizados y camiones policiales en las avenidas principales, aunque la sensación de inseguridad persiste.





