BANGKOK— Tailandia ha comenzado a administrar una vacuna anticonceptiva a elefantes salvajes para intentar frenar un problema creciente: que las poblaciones humanas y de animales invaden mutuamente su espacio, una situación que se da en las zonas donde las granjas se expanden hacia los bosques y los elefantes quedan desplazados de su hábitat natural.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos para abordar enfrentamientos que puedan llegar a ser letales. El año pasado, en Tailandia los elefantes salvajes mataron a 30 personas e hirieron a otras 29, registrándose además más de 2,000 casos de daños en cultivos. Sukhee Boonsang, director de la Oficina de Conservación de la Vida Silvestre, señaló que se ha vuelto necesario controlar la población porque el número de ejemplares cerca de zonas residenciales ha aumentado considerablemente.
La oficina obtuvo 25 dosis de una vacuna fabricada en Estados Unidos. Tras un ensayo de dos años con resultados prometedores, el fármaco demostró que no impide que las elefantas ovulen, pero sí evita que los óvulos sean fecundados. A finales de enero, las autoridades la administraron a tres elefantes salvajes en la provincia de Trat y se preparan para utilizar las 15 dosis restantes en otras zonas críticas.
La vacuna puede prevenir el embarazo durante siete años, y los elefantes podrán reproducirse de nuevo si no reciben una dosis de refuerzo. El programa se dirige solo a ejemplares salvajes en zonas con altas tasas de confrontación, donde la natalidad de los elefantes alcanza un 8.2 % anual, más del doble del promedio nacional del 3.5 %. Unos 800 de los 4,400 elefantes salvajes del país viven en estas zonas propensas a conflictos.
Además de la anticoncepción, las autoridades han implementado otras medidas como crear fuentes de agua y alimento en los bosques, levantar cercas y movilizar guardabosques. Recientemente, una campaña de reubicación en Khon Kaen generó indignación pública tras la muerte de un ejemplar por asfixia durante el proceso de anestesia para su traslado, según revelaron las autoridades tras la autopsia inicial.










