MADRID, ESPAÑA.– Supervivientes de la explotación sexual, muchas de ellas de origen latinoamericano (especialmente colombianas y venezolanas), encuentran en un taller de costura en Madrid un lugar para sanar sus heridas. Este proyecto integral, liderado por la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), busca ofrecer una salida a las víctimas de trata.
España es el primer país en demanda de prostitución a nivel europeo y el tercero a nivel mundial, lo que motiva la labor de Apramp para detectar y acoger a estas mujeres.
El proceso de reinserción comienza en un centro de acogida, siendo fundamental el apoyo de otras supervivientes que acompañan a las recién llegadas.
El taller de costura es el centro de la recuperación laboral, donde se confecciona la ropa de la marca ‘Con Alma’, que incluso ha llegado a vestir a la reina Letizia de España.
Carmen, una superviviente de Rumanía que ahora es costurera y formadora en el taller, destacó la importancia de que las mujeres descubran que pueden tener «una vida digna» después de ser esclavas sexuales: «Ellas se dan cuenta de que valen mucho».
Rocío Mora, directora ejecutiva de Apramp, enfatizó que es «imposible» acabar con la trata si no se trabaja junto a los países de origen de las víctimas.
Por ello, la asociación ha desarrollado proyectos de cooperación con organizaciones en Paraguay, Rumanía, Nigeria y Brasil, y están trabajando en una iniciativa en Colombia. Mora señaló que los desfiles de moda de la marca «Con Alma» servirán para hablar de la cooperación y la liberación que encuentran las supervivientes.












