TAWILA, SUDÁN. — En la oscuridad sofocante de un contenedor de carga sellado, cada golpe contra las paredes le indicaba a Ibrahim Noureldin que un detenido más había muerto aplastado, mientras los paramilitares sudaneses seguían forzando a más hombres a entrar.
Se estima que miles de personas fueron detenidas tras la toma de El Fasher (Darfur del Norte) por parte de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en octubre pasado, una batalla que, según una investigación de la ONU, presenta «indicios de genocidio».
Cárceles improvisadas y tratos crueles En febrero, la oficina de derechos humanos de la ONU y el Centro para la Resiliencia de la Información (CIR) revelaron que las RSF convirtieron hospitales, escuelas y contenedores de transporte en una red de prisiones improvisadas.
El Hospital Infantil de El Fasher: Se convirtió en uno de los centros más grandes, albergando a más de 2,000 hombres sin agua ni comida. Testigos reportan brotes de enfermedades similares al cólera con hasta 40 muertes diarias.
Tortura sistemática: Sobrevivientes narran haber sido azotados, colgados de árboles y sometidos a la extracción de uñas con alicates.
Violencia de género: Mujeres detenidas denunciaron acoso sexual, palizas y exigencias de rescates de hasta US$2,000, tras haber sido saqueadas previamente.
Testimonios desde el refugio Desde Tawila, un pueblo de refugiados al oeste de El Fasher, los sobrevivientes cargan con las secuelas físicas y psicológicas. Nedal Yasser, de 27 años, relató cómo fue interrogada y torturada al descubrirse que su esposo era soldado; tras ser liberada en una zona remota, caminó kilómetros y sufrió un aborto espontáneo.
Por su parte, el mecánico Ahmed al-Sheikh, quien pasó cuatro meses en la prisión de Shala, describió ejecuciones aleatorias: «Mataban a la gente justo frente a nosotros, como si fuéramos animales».
Negación de las RSF
A pesar de las imágenes satelitales y videos verificados, un portavoz de las RSF negó los abusos a la agencia AFP, calificando los informes de «propaganda» y acusando al ejército regular sudanés de usar a civiles como escudos humanos. Ambos bandos han sido señalados por atrocidades en un conflicto que suma casi tres años de guerra civil.
La ONU estima que al menos 6,000 detenidos adicionales fueron trasladados desde El Fasher a la prisión de Tagris en Nyala, donde las RSF mantienen un apagón total de comunicaciones.





