Santo Domingo.– A siete meses de la desaparición de Briana, su familia continúa esperando respuestas sobre su paradero, mientras las autoridades mantienen abierta la investigación sin que hasta el momento exista una conclusión pública sobre lo ocurrido.
La menor desapareció el 31 de diciembre de 2025 y, desde entonces, sus familiares han sostenido un llamado permanente para obtener información que permita localizarla.
Otro caso que mantiene la preocupación
La desaparición de Briana se suma al caso de Roldany Calderón, un niño de tres años reportado como desaparecido el 30 de marzo de 2025 en la comunidad de Los Tablones, distrito municipal Manabao, en Jarabacoa, provincia La Vega.

Tras ese hecho, las autoridades desplegaron operativos de búsqueda con organismos de seguridad y equipos especializados. Sin embargo, con el paso de los meses, la familia también continúa reclamando respuestas sobre su paradero.
Las autoridades han precisado que ambos casos se investigan de manera independiente y que no existe información oficial que establezca una relación entre ellos.
Protección infantil bajo la lupa
Las desapariciones han reabierto el debate sobre la capacidad de respuesta institucional ante casos de menores desaparecidos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección infantil.
En un informe publicado el 20 de abril de 2026, UNICEF República Dominicana informó que el 63 % de los niños y niñas del país está expuesto a métodos de disciplina violenta en el hogar, una cifra superior al promedio de América Latina y el Caribe.
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El organismo, junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), advirtió que la violencia durante la infancia puede afectar el desarrollo físico, emocional y las oportunidades futuras de niños y adolescentes, por lo que recomendó fortalecer los sistemas de protección y promover modelos de crianza positiva.
Trabajo infantil, otro desafío
A esta realidad se suma el riesgo de trabajo infantil. Un análisis de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), mediante el Modelo de Identificación del Riesgo de Trabajo Infantil (MIRTI), estima que 204,994 niños, niñas y adolescentes, entre 5 y 17 años, presentan probabilidad de riesgo de trabajo infantil en República Dominicana.
La ONE aclara que la cifra no representa menores identificados trabajando, sino territorios donde existen condiciones asociadas a una mayor probabilidad de que esta situación ocurra.
Entre los municipios identificados con riesgo muy alto figuran Bánica, Hondo Valle, Pedro Santana, Juan Santiago, El Llano y El Cercado.
Una exigencia que continúa
Especialistas y organismos de protección infantil han insistido en que la prevención requiere sistemas de alerta temprana, acompañamiento a las familias, acceso a educación y servicios sociales, además de investigaciones oportunas cuando se reporta la desaparición de un menor.
Mientras tanto, las familias de Briana y Roldany continúan esperando respuestas, en medio de una preocupación creciente por el fortalecimiento de los mecanismos de protección de niños, niñas y adolescentes en el país.




