CARACAS, VENEZUELA– Nicolás Maduro, quien se define como el presidente-obrero e hijo del fallecido gobernante venezolano Hugo Chávez, es el protagonista de una serie biográfica que desnuda su faceta como dirigente estudiantil, pero también la de un joven promesa del béisbol que abandonó su camino en el deporte para seguir el de la revolución.
La serie, titulada ‘Nicolás’, presenta la faceta humana del político que está en el centro de las tensiones entre Venezuela y EE.UU., país que desplegó en agosto pasado tropas, barcos y aviones en el Caribe bajo el argumento de luchar contra el tráfico de estupefacientes, lo cual Caracas tacha de “amenaza”.
Ambientados entre 1970 y 1990, los primeros cinco capítulos de la serie cuentan la infancia y adolescencia —o, al menos, la versión oficial— de la vida de Maduro, dividido entre jugar béisbol en Estados Unidos o dedicarse al socialismo.
La primera temporada de esta producción se estrenó el 20 de noviembre pasado en el Teatro Principal de Caracas. El jefe de Gobierno capitalino, Nahum Fernández, afirmó que la serie cuenta “una historia vivida, real”, a diferencia de las “historias inventadas” de Hollywood.
La producción llega en un momento de fuerte presión internacional, ya que el Gobierno de Maduro enfrenta acusaciones por parte de la Administración de Donald Trump, que vincula al mandatario y altos mandos militares venezolanos con el denominado Cartel de los Soles, designado el pasado 24 de noviembre por Washington como un grupo terrorista extranjero (FTO).
Liz Biscochea, organizadora comunitaria del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), consideró que esta producción contribuye a la defensa de Venezuela porque “es necesario que (afuera) sepan la esencia de este proceso revolucionario”.
Como ocurrió en la vida real, el Maduro de la serie recibe una beca de la Liga Socialista, que lo lleva a formarse en Cuba, unirse a la lucha sindical y, eventualmente, ser el sucesor de Hugo Chávez.
Sin embargo, el profesor universitario León Hernández, del Instituto de Investigaciones de la Información y Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello, señaló que el seriado “incurre en cualquier cantidad de sesgos narrativos para crear una visión heroica” de Maduro, mientras que “evade” temas sensibles como “la crisis humanitaria, los presos políticos, la desviación de recursos públicos”.
La serie, que recrea hitos como el fallido golpe de Estado liderado por Chávez en 1992, se proyecta con subtítulos en inglés. El propio Maduro encabezó el pasado 22 de noviembre el estreno de la segunda temporada, cuya trama se enfoca en su estrecha relación con Chávez, quien asumió la Presidencia de Venezuela en 1999.












