SANTO DOMINGO, R.D. – El Senado aprobó el proyecto que modifica el «anacrónico» y «napoleónico» Código Penal, cuya vigencia de 141 años podría llegar a su fin. La pieza, que ahora espera la promulgación del presidente Luis Abinader, fue aprobada con 26 votos a favor y uno en contra.
La ahora llamada Ley Orgánica que instituye el Código Penal de la República Dominicana, con 393 artículos, se convirtió en ley después de que el Senado acogiera el informe y las observaciones de los diputados. El presidente Abinader tiene un plazo de 10 días para promulgar u observar el texto.
Un proceso largo y lleno de debates
El proyecto, que ha sido objeto de múltiples enmiendas durante años, recibió más de 164 observaciones de la Cámara de Diputados. El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, defendió el trabajo de los legisladores, aunque reconoció que se pueden seguir haciendo mejoras durante el periodo de un año de vacatio legis (tiempo en que la ley existe pero aún no es aplicada). Sin embargo, el senador Antonio Taveras votó en contra, argumentando que desconocía los cambios de los diputados y proponiendo un nuevo código bajo un consenso multisectorial.
La última versión aprobada en la Cámara de Diputados, tras una extensa sesión de 16 horas, introdujo cambios como:
- La eliminación del término incesto, ya que las agresiones sexuales contra menores cometidas por familiares ahora se consideran un agravante.
- La inclusión de agravantes para feminicidios.
- El endurecimiento de las penas para la violencia doméstica.
- La prohibición de publicar videos de arrestos.
A pesar de los cambios, la ley mantiene la penalización del aborto, un punto de gran debate entre distintos sectores sociales.
Voces que piden más modificaciones
Aunque el proyecto se encuentra en su fase final, diversos sectores continúan expresando su preocupación. El juez del Tribunal Constitucional, Alejandro Vargas, advirtió que las penas mínimas propuestas son demasiado altas, lo que podría limitar la capacidad de los jueces para aplicar sanciones acordes a la participación de cada acusado en un delito.





