El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, envió desde la República Dominicana un mensaje por el Día de Acción de Gracias dirigido a las familias de los soldados desplegados en el Caribe. Esto ocurrió antes de abordar uno de los barcos para compartir un almuerzo con sus tropas, con la mente puesta en el reciente ataque contra dos miembros de la Guardia Nacional cerca de la Casa Blanca.
«Estamos aquí en el Caribe, a punto de subir a un par de barcos y disfrutar de las comidas de Acción de Gracias con nuestras tropas, pero también tenemos la mente en Washington, D.C., con los dos grandes estadounidenses que fueron emboscados y atacados», dijo Hegseth.
El jefe del Pentágono arribó a Santo Domingo ayer al mediodía para una visita histórica en la que anunció, junto al presidente Luis Abinader, el uso de espacios limitados en la Base Aérea de San Isidro y en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA).
La cooperación tiene como objetivo permitir operaciones logísticas, transporte de equipos y personal técnico de Estados Unidos en un esfuerzo conjunto contra el narcotráfico en el Caribe.
El anuncio llega en medio del mayor despliegue militar de Estados Unidos en la región en décadas y el aumento de las tensiones con Venezuela, país al que Washington acusa de tener vínculos con el narcotráfico.
Durante su estadía en territorio dominicano, se dio a conocer el ataque en Washington, que dejó a los dos miembros de la Guardia Nacional en estado crítico.
Hegseth manifestó su apoyo: “Estamos en oración por ellos, por todos los que les rodean, por sus familias. Les apoyamos y les respaldamos. Y sí, estamos orando, pero también estamos aumentando nuestra determinación… de mantener el Capitolio seguro y protegido para el pueblo estadounidense”.
El secretario de Guerra procedió a pasar el día festivo con las tropas desplegadas en el Caribe como parte de la operación Lanza del Sur (Southern Spear), buscando llevarles «un pavo y, quizá, un poco de alegría».
El mensaje del funcionario cerró citando la proclamación de Acción de Gracias de George Washington de 1789, llamando a «reconocer la providencia del Dios Todopoderoso».





