Santo Domingo.– La tormenta tropical Cristobal se formó este miércoles 12 de agosto en aguas abiertas del Atlántico y se convirtió en el tercer ciclón tropical con nombre de la temporada de huracanes 2026, mientras otro disturbio con altas probabilidades de desarrollo mantiene la atención sobre el Caribe.
Cristobal alcanzó vientos máximos sostenidos de 45 millas por hora, equivalentes a unos 72 kilómetros por hora, y se desplazaba rápidamente hacia el este, según los reportes meteorológicos.
El sistema se encontraba aproximadamente a 880 millas —1,417 kilómetros— al oeste de las Azores, lejos de zonas pobladas. No existen vigilancias ni avisos costeros asociados a la tormenta.
Cristobal no representa amenaza para el Caribe
Los pronósticos indican que Cristobal continuará desplazándose sobre aguas abiertas del Atlántico y posteriormente girará hacia el este-noreste.
Las condiciones atmosféricas y las aguas progresivamente más frías favorecerán su debilitamiento, por lo que se espera que sea un fenómeno de corta duración y pueda disiparse este jueves.
Por su trayectoria actual, Cristobal no representa una amenaza para República Dominicana ni para el resto del Caribe.
Otro sistema concentra ahora las miradas
Mientras Cristobal se aleja, la atención meteorológica comienza a desplazarse hacia otra perturbación localizada en el Atlántico tropical, que presenta condiciones más favorables para desarrollarse.
El sistema tenía este miércoles una probabilidad de formación ciclónica de 80 % y se desplazaba hacia el oeste u oeste-noroeste, trayectoria que podría aproximarlo a las Antillas Menores durante los próximos días.
Todavía existe incertidumbre sobre su evolución y eventual trayectoria, por lo que resulta prematuro determinar qué territorios podrían verse afectados.
De alcanzar la categoría de tormenta tropical después de Cristobal, el próximo nombre disponible en la lista del Atlántico sería Dolly.
El Atlántico comienza a despertar
La formación de Cristobal ocurre cuando la temporada ciclónica entra progresivamente en su período históricamente más activo.
La temporada de huracanes del Atlántico se extiende oficialmente hasta el 30 de noviembre, por lo que las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia permanente sobre las ondas y perturbaciones que salen de África y atraviesan el océano.
Para República Dominicana y el resto del Caribe, Cristobal puede pasar lejos, pero las miradas ya están puestas en lo que viene detrás.




