WASHINGTON.– La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) subió este miércoles las tasas de interés en 0.25 puntos porcentuales, situándolas en un rango de 3.75 % a 4 %, en un giro de política monetaria destinado a contener las persistentes presiones inflacionarias.
La decisión, adoptada por unanimidad con una votación de 12-0 en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), representa la primera subida de tasas de la Fed en más de tres años.
El banco central explicó que la actividad económica estadounidense continúa expandiéndose a un ritmo sólido, mientras el gasto interno se mantiene resistente, la inversión de capital sigue fuerte y la inflación permanece elevada.
“La inflación permanece elevada”, indicó el FOMC, que sostuvo que el aumento aprobado busca favorecer un retorno más oportuno hacia su meta de inflación del 2 %.
Fed anticipa que podrían venir más aumentos
El incremento anunciado este miércoles podría no ser el último de 2026.
Las nuevas proyecciones divulgadas después de la reunión del 15 y 16 de septiembre muestran que 16 de los 18 responsables de política monetaria consideran apropiado al menos otro aumento antes de terminar el año, según Reuters.
Esto abre la posibilidad de que la tasa de referencia supere el 4 % durante los próximos meses, aunque las decisiones no están predeterminadas y dependerán de la evolución de la economía y los precios.
El calendario de la Reserva Federal contempla otras dos reuniones del FOMC este año: 27 y 28 de octubre y 8 y 9 de diciembre.
¿Qué significa la subida para consumidores y empresas?
La tasa de fondos federales no es directamente la que pagan consumidores y empresas, pero sus movimientos repercuten en las condiciones financieras de Estados Unidos.
Un período de tasas más elevadas puede traducirse en mayores costos de financiamiento para tarjetas de crédito, préstamos empresariales y otros productos financieros, además de influir en el mercado hipotecario y en el rendimiento del ahorro.
La lógica de la Fed es enfriar suficientemente la demanda para contener las presiones sobre los precios, intentando al mismo tiempo evitar un deterioro innecesario del empleo y la actividad económica.
La Reserva Federal destacó precisamente que el crecimiento del empleo ha acompañado la expansión de la fuerza laboral y que la tasa de desempleo ha variado poco.
Primera subida bajo la presidencia de Kevin Warsh
La decisión representa además el primer aumento de las tasas bajo Kevin Warsh, quien asumió este año la presidencia de la Reserva Federal.
El movimiento ocurre en un contexto de diferencias públicas entre la política monetaria del banco central y las preferencias expresadas por el presidente Donald Trump, quien ha abogado por tasas de interés más bajas. Reuters señala que la decisión refuerza el foco de la Fed en la estabilidad de precios pese a esas diferencias.
Tras la decisión, la Fed también elevó a 4 % la tasa de crédito primario, con efectividad a partir del 17 de septiembre.
La atención de los mercados se concentrará ahora en los próximos indicadores de inflación, empleo y actividad económica para determinar hasta dónde podría prolongarse este nuevo ciclo de endurecimiento monetario.




