ALEMANIA.– En Alemania, despertarse con resaca no siempre es solo una anécdota incómoda: puede tener respaldo legal.
Según la legislación laboral alemana, se considera enfermedad a cualquier condición física o mental que impida desempeñar tareas laborales con normalidad, siempre que exista un certificado médico que lo justifique.
Esto incluye a la resaca, si el malestar afecta de forma real el rendimiento, la concentración o incluso la seguridad en el trabajo. En esos casos, el empleado puede ausentarse sin recibir sanciones por parte del empleador.
La norma no evalúa el origen del problema, sino el estado de salud del trabajador al momento de cumplir sus funciones. El foco está puesto en prevenir riesgos, evitar accidentes laborales y proteger tanto al empleado como a terceros.
De todos modos, no se trata de un “permiso libre”: sin certificado médico, la ausencia puede considerarse injustificada y derivar en sanciones disciplinarias.








