El reportero gráfico que documentó la persecución que culminó con la muerte de David Abreu Quesada defendió su actuación, afirmando que su labor fue estrictamente periodística y que no merece las críticas que han circulado en redes sociales.
El hecho ocurrió la tarde del viernes, cuando una turba de motociclistas persiguió al conductor de un camión recolector de desechos sólidos del Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros, provocándole la muerte tras una agresión con arma blanca.
El comunicador explicó que se encontraba en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Santiago cuando presenció parte de la persecución, que según su relato se originó en una zona franca y se extendió por varias calles con un grupo numeroso siguiendo el vehículo.
En declaraciones al medio digital De Último Minuto, indicó que decidió grabar la escena para documentar lo ocurrido. “Lo único que yo hice fue agarrar mi celular para empezar a grabar”, expresó.
Narró que el chofer, tras lanzarse del camión y ser herido en una pierna, entró al Palacio de Justicia y luego salió con el pie ensangrentado. En ese momento, continuó registrando imágenes mientras intentaba obtener datos que permitieran identificarlo y contactar a sus familiares.
Frente a los cuestionamientos de usuarios en redes sociales, quienes le reprocharon no haber auxiliado directamente a la víctima, el reportero aseguró que sí actuó al comunicarse con el sistema de emergencias 911 alrededor de las 3:30 de la tarde. Según dijo, recibió la confirmación de que las autoridades ya estaban en camino.
Asimismo, sostuvo que en el lugar había personal capacitado, incluyendo representantes del Ministerio Público, por lo que entendió que su rol principal era documentar lo sucedido.
“No me siento bien con toda esa crítica. Deberían mejor premiarme, porque yo hice un trabajo periodístico”, manifestó.
De acuerdo con la Policía Nacional, el incidente se habría originado tras un accidente de tránsito entre el camión y una motocicleta, lo que derivó en una discusión que escaló rápidamente hasta convertirse en una persecución violenta.
Las autoridades informaron que al menos ocho motociclistas han sido arrestados en relación con el caso. La procuradora general, Yeni Berenice Reynoso, condenó el hecho e instruyó a los fiscales a presentar cargos preliminares por asesinato contra los implicados, a quienes calificó como un “grupo criminal”.
Por su parte, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, aseguró que el crimen no quedará impune.





