NUEVA YORK.– El panorama judicial de Nicolás Maduro en Estados Unidos se agravó este jueves después de que fiscales federales presentaran una nueva acusación que incorpora cargos por conspiración para cometer torturas, además de ampliar a su esposa, Cilia Flores, la imputación por narcoterrorismo.
Maduro, de 63 años, permanece detenido en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn desde su captura en Caracas el pasado 3 de enero, cuando una operación militar estadounidense lo trasladó junto a Flores a Nueva York para enfrentar un proceso penal. Ambos se habían declarado no culpables de los cargos originales relacionados con narcotráfico y armas.
La nueva acusación, presentada ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, añade un componente distinto al expediente: la Fiscalía sostiene que Maduro y Flores encabezaron durante años un sistema de represión utilizado contra opositores, militares y otras personas consideradas una amenaza para su permanencia en el poder.
Nuevos cargos por tortura
La acusación federal atribuye a Maduro y Flores una conspiración para cometer tortura y describe abusos contra al menos nueve personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
Según los fiscales, entre las prácticas utilizadas figuraban descargas eléctricas, asfixia, golpizas, aislamiento prolongado, privación de alimentos y amenazas contra familiares.
Uno de los casos incluidos en el expediente corresponde a un ciudadano estadounidense detenido en Venezuela en 2022, acusado de participar en una supuesta conspiración contra Maduro. La Fiscalía afirma que fue sometido a golpes y descargas eléctricas mientras permanecía bajo custodia.
Las acusaciones son alegaciones de la Fiscalía y deberán ser demostradas en juicio. Maduro y Flores conservan la presunción de inocencia.
Cilia Flores también enfrenta ahora cargo de narcoterrorismo
Otro de los cambios importantes en el expediente es que la Fiscalía extendió a Cilia Flores el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, una imputación que anteriormente diferenciaba el caso contra Maduro del presentado contra su esposa.
El Departamento de Justicia sostiene que ambos participaron en una conspiración para distribuir cocaína con la intención de beneficiar o proporcionar recursos a organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos.
La acusación menciona supuestos vínculos con organizaciones y grupos criminales como las FARC, el ELN, el Cártel de Sinaloa, Los Zetas —posteriormente conocidos como Cártel del Noreste— y el Tren de Aragua.
Los cinco cargos que enfrentan
Con la acusación actualizada, Maduro y Flores enfrentan cinco cargos federales.
El primero es conspiración de narcoterrorismo, delito que contempla una pena mínima obligatoria de 20 años y puede llegar a cadena perpetua.
El segundo corresponde a conspiración para cometer tortura, con una pena máxima de 20 años.
También enfrentan conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y dos cargos relacionados con el uso, posesión y conspiración para utilizar ametralladoras y dispositivos destructivos en apoyo de las supuestas operaciones de narcotráfico.

El Departamento de Justicia señala que, de ser declarados culpables de todos los cargos, las penas mínimas obligatorias acumuladas serían extremadamente altas, aunque cualquier sentencia definitiva correspondería al juez.
Maduro niega las nuevas acusaciones
El abogado de Maduro, Barry Pollack, afirmó este jueves que su cliente niega los nuevos cargos y espera defenderse durante el proceso judicial.
Maduro y Flores ya se habían declarado no culpables de las acusaciones anteriores, pero todavía no han presentado formalmente una declaración respecto al nuevo cargo por tortura incorporado al expediente.
Sus abogados también han planteado previamente que el proceso debería ser desestimado bajo argumentos relacionados con inmunidad, una cuestión que continúa formando parte de la batalla jurídica.
Cilia Flores seguirá en prisión
Este jueves también se produjo una decisión importante para Cilia Flores.
El juez federal Alvin Hellerstein rechazó su solicitud de libertad bajo fianza y arresto domiciliario mientras espera el juicio.
Los abogados de Flores habían argumentado que su salud cardíaca se había deteriorado durante los meses de reclusión y solicitaron que pudiera permanecer en una residencia del área de Nueva York bajo vigilancia privada.
La Fiscalía se opuso alegando riesgo de fuga y otros factores vinculados con el caso.
Hellerstein rechazó la petición y Flores continuará detenida en Brooklyn.
¿Dónde está Maduro ahora?
Hasta este jueves 8 de octubre, Nicolás Maduro permanece recluido en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, el mismo centro penitenciario federal donde se encuentra Cilia Flores.
No ha sido condenado.

Su situación jurídica actual es la de un acusado federal que espera juicio por cargos relacionados con narcoterrorismo, tráfico de cocaína, armas y, desde este jueves, conspiración para cometer torturas.
¿Cuándo será el juicio?
El proceso contra Maduro y Flores está programado, hasta ahora, para comenzar el 1 de junio de 2027 en Nueva York.
Eso significa que, salvo cambios en el calendario judicial, acuerdos procesales o decisiones previas del tribunal, ambos podrían permanecer detenidos durante varios meses antes del inicio del juicio.
La acusación más grave políticamente
El nuevo expediente introduce por primera vez acusaciones criminales directas en Estados Unidos relacionadas con las denuncias de tortura atribuidas al aparato estatal venezolano durante el gobierno de Maduro.
La Fiscalía sostiene que él y Flores no fueron simples beneficiarios políticos del sistema, sino que habrían participado en su organización, funcionamiento y, en algunos casos, en decisiones relacionadas con víctimas específicas.
Esas afirmaciones forman parte de la acusación y aún no han sido probadas ante un tribunal.
¿Qué pasa ahora?
El siguiente tramo del caso estará marcado por la respuesta formal de Maduro y Flores a la acusación ampliada, las mociones que presenten sus abogados y las decisiones del juez sobre la admisibilidad de las pruebas y otros asuntos procesales.
Mientras tanto, ambos continuarán detenidos en Nueva York a la espera de un juicio que, por ahora, está fijado para mediados de 2027.




