Moscú.– El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó la toma de control de activos locales pertenecientes a cuatro empresas europeas mediante un decreto difundido el jueves, una medida que el Kremlin vincula con las sanciones occidentales y el respaldo europeo a Ucrania.
La disposición afecta a la compañía francesa de revestimientos para pisos Tarkett, la fabricante alemana de envases Menshen, la sueca Sverige International Holdings y la empresa belga de productos de higiene Ontex. También incluye activos rusos relacionados con Eviosys, antigua división europea de envases metálicos adquirida por el grupo estadounidense Sonoco en 2024.
La administración temporal de las propiedades quedó en manos de empresas rusas, de acuerdo con el decreto.
Moscú justifica la medida como represalia
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reconoció que el país de origen de las compañías fue uno de los factores considerados para decidir qué activos pasarían a control ruso.
Peskov justificó la decisión al señalar que los países involucrados participaron en lo que Moscú considera expropiaciones ilegales de propiedades rusas en el extranjero. El Gobierno ruso también ha cuestionado las sanciones y el apoyo militar europeo a Ucrania.
Las autoridades describieron las medidas como reversibles, aunque no ofrecieron detalles sobre las condiciones para devolver el control de los activos a sus propietarios originales.
La decisión sigue una línea de intervenciones adoptadas por Rusia contra operaciones de empresas occidentales. El mes anterior, el Kremlin tomó medidas similares que afectaron a activos vinculados con el grupo alimentario Nestlé y las cadenas comerciales Auchan y Metro.
Las empresas evalúan el impacto
Ontex, que emplea a unas 350 personas en Rusia y opera una fábrica en las afueras de Moscú, confirmó que recibió la notificación del decreto.
La compañía indicó que evaluará las medidas necesarias para proteger sus activos y garantizar la continuidad de las operaciones en el país.
Tarkett, por su parte, afirmó que está perdiendo el control efectivo de sus operaciones rusas y que analiza la situación.
Sonoco había informado en 2025 que completó su salida de Rusia en 2022. Sin embargo, la adquisición de Eviosys incorporó activos adicionales en territorio ruso, equivalentes a aproximadamente el 0.5 % del total de la compañía.
Putin reconoce riesgos de las confiscaciones
Antes de la publicación del decreto, Putin reconoció ante empresarios rusos que la toma de activos occidentales presenta ciertas desventajas, aunque no especificó cuáles.
El mandatario instó a las empresas nacionales que asuman el control de esos negocios a buscar fuentes de financiamiento dentro de Rusia, en lugar de depender de capital extranjero.
Como argumento, mencionó la crisis financiera mundial de 2008 y su impacto en la economía rusa, al tiempo que advirtió sobre los riesgos de una exposición excesiva a los mercados internacionales.
La decisión se produce en un contexto de creciente confrontación económica entre Moscú y los países occidentales desde la invasión rusa de Ucrania, con sanciones, restricciones comerciales y disputas sobre activos financieros y empresariales.




