Santo Domingo.– La estructura institucional que durante casi dos décadas ha regulado la aviación civil dominicana podría experimentar una profunda transformación si prospera la propuesta planteada por Héctor Porcella, recién designado asesor del Poder Ejecutivo en materia de aviación civil y miembro de la Junta de Aviación Civil (JAC).
Porcella propone impulsar una nueva Ley de Aviación y crear una Superintendencia de Aviación Civil, con el propósito de concentrar bajo una sola autoridad funciones que actualmente se encuentran distribuidas entre diferentes organismos.
“Creo firmemente en la creación de una nueva Ley de Aviación, así como la unificación de todo el sector aviación a través de un solo organismo que permita trabajar mucho más eficiente, más transparente y mayor optimización de los recursos”, expresó.
La propuesta tocaría directamente el modelo establecido por la Ley 491-06 de Aviación Civil, promulgada en diciembre de 2006, que distribuye las principales competencias regulatorias entre el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y la Junta de Aviación Civil.
¿Cómo funciona actualmente?
El IDAC tiene a su cargo la supervisión y el control técnico de la aviación civil. Entre sus responsabilidades están la seguridad operacional, vigilancia de aeronaves y personal aeronáutico, navegación y control del tránsito aéreo, reglamentación técnica, registro de aeronaves y otorgamiento de licencias al personal del sector.
La JAC, por otra parte, concentra fundamentalmente la política y regulación económica del transporte aéreo. Puede intervenir en permisos de operación, frecuencias, capacidad de tráfico, acuerdos de código compartido, negociaciones internacionales y certificados de autorización económica.
Existe además la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA), adscrita a la JAC pero con independencia funcional para investigar accidentes e incidentes graves.
Por tanto, una eventual Superintendencia obligaría a determinar cuáles de estas competencias desaparecerían de las instituciones actuales, cuáles serían transferidas y cuáles deberían conservar independencia técnica.
Una reforma que necesitaría pasar por el Congreso
La transformación no podría producirse simplemente mediante una decisión administrativa.
La estructura actual está definida por la Ley 491-06, que incluso establece expresamente las atribuciones y mecanismos de financiamiento del IDAC y la JAC. Una reorganización de la magnitud planteada requeriría una nueva legislación o una modificación sustancial del marco vigente, lo que implicaría discusión y aprobación congresual.
También tendría que garantizarse que el nuevo modelo mantenga el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por República Dominicana en materia aeronáutica.
La propuesta de Porcella abre así un debate que va mucho más allá de cambiar nombres institucionales: plantea rediseñar la arquitectura regulatoria de uno de los sectores estratégicos para el turismo, el comercio y la conectividad internacional del país.




