Los precios del petróleo registraron este viernes una nueva caída en los mercados internacionales, situándose por debajo de la barrera de los 100 dólares por barril, un nivel considerado clave para el equilibrio energético global tras semanas de alta volatilidad.
El crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) descendió hasta los 91,82 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia para Europa y gran parte del mercado internacional, retrocedió hasta los 96,99 dólares.
Esta corrección responde a un giro brusco en la narrativa geopolítica: la reapertura del Estrecho de Ormuz y las declaraciones de Donald Trump sobre un posible acuerdo han reducido la prima de riesgo que el mercado había descontado en días previos.
Analistas senior de IG y XTB señalan que el movimiento se debe a la desaparición del escenario de interrupción prolongada del suministro. El Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del flujo mundial de crudo, vuelve a ser transitable para buques comerciales bajo condiciones específicas, lo que ha provocado ventas rápidas ante la expectativa de una normalización parcial del flujo energético.
A pesar del optimismo generado por los diálogos entre Washington y Teherán, la situación sigue siendo frágil. Informes de mercado indican que el descenso también se ve presionado por el aumento de los inventarios globales y señales de debilidad en la demanda de cara al segundo trimestre de 2026.
Los inversores han pasado de temer una escasez de suministro a anticipar un posible superávit en los próximos meses, lo que podría llevar los precios hacia nuevos niveles de soporte técnico cercanos a los 90 dólares.




