El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, enfrentará el miércoles un duro cuestionamiento de los legisladores sobre la guerra en Irán, en su primera comparecencia ante el Congreso desde el inicio del conflicto.
Oficialmente, la audiencia de Hegseth ante la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes es sobre el pedido del gobierno de Donald Trump de aumentar un 42% el presupuesto de defensa de Estados Unidos, para elevarlo a 1,5 billones de dólares en 2027.
Pero ocurre en momentos en que la guerra en Oriente Medio sigue sin resolverse y sus efectos económicos se sienten en todo el mundo. Legisladores tanto del Partido Republicano como de la oposición demócrata ya se han mostrado insatisfechos con la información sobre la guerra proporcionada por el gobierno en reuniones reservadas.
Esto prepara el terreno para una audiencia pública de alto voltaje, en la que también se espera que testifique el jefe del Estado Mayor conjunto, el general Dan Caine.
«Por fin, el secretario Hegseth comparecerá ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara esta semana. Es hora de rendir cuentas por esta guerra iniciada por decisión propia», dijo en X la representante Maggie Goodlander, miembro demócrata de la comisión
. Trump aún no ha presentado públicamente un plan para poner fin a la guerra que lanzó junto a Israel el 28 de febrero y que llevó a Irán a cerrar el estrecho de Ormuz, lo que ha disparado los precios del petróleo.
Washington respondió con un bloqueo de los puertos iraníes y ahora tiene tres portaviones desplegados en Oriente Medio, algo que no ocurría desde hacía más de 20 años.
El presidente prorrogó indefinidamente lo que empezó como un alto el fuego de dos semanas, pero las negociaciones aún no han producido avances. Este mes, los demócratas de la Cámara presentaron seis procedimientos de juicio político contra Hegseth, aunque no tienen chances reales de prosperar. Lo acusan de «delitos y faltas graves», entre ellos librar la guerra contra Irán sin la aprobación del Congreso.
Más de una decena de demócratas también enviaron una carta a Hegseth la semana pasada exigiendo una «investigación formal e inmediata» sobre la muerte de seis soldados estadounidenses en Kuwait el 1 de marzo, donde afirman que el jefe del Pentágono fracasó en proteger a las fuerzas estadounidenses y luego «engañó al público sobre las circunstancias del ataque».
En total, 13 militares estadounidenses han muerto en el conflicto: seis en un ataque iraní en Kuwait, uno en otro ataque en Arabia Saudita y seis en un accidente aéreo en Irak. Otros 400 han resultado heridos.





