Santo Domingo, RD. Transitar por la avenida Paseo de los Reyes Católicos, en el sector Cristo Rey del Distrito Nacional, se ha convertido en una odisea diaria para peatones y conductores debido a la ocupación irregular de aceras, estacionamientos improvisados y el desorden generado por actividades comerciales y vehículos mal estacionados.
La vía, una de las principales conexiones hacia el Mercado Nuevo de la Duarte, presenta un panorama de congestión constante, donde negocios informales, metaleras y compradores de plásticos utilizan espacios peatonales y áreas públicas como depósitos de mercancías y centros de operaciones.
A esto se suma el estacionamiento prolongado de vehículos a ambos lados de la avenida, situación que reduce considerablemente la capacidad vial y transforma una calle diseñada para mayor fluidez en un corredor marcado por tapones, lentitud y riesgos para quienes circulan por la zona.
Peatones consultados en el área aseguran que caminar por el lugar representa un peligro constante, ya que en muchos tramos las aceras están ocupadas por mercancías, vehículos o estructuras improvisadas, obligándolos a desplazarse por la calzada en medio del tránsito.
La problemática también pone en evidencia el deterioro del orden urbano en una de las zonas de alta actividad comercial del Distrito Nacional, donde la convivencia entre movilidad vehicular, comercio informal y ocupación del espacio público parece desarrollarse sin regulación efectiva.
En este contexto, la responsabilidad institucional recae en varias entidades, entre ellas la Alcaldía del Distrito Nacional, encabezada por la alcaldesa Carolina Mejía, por tratarse de una vía dentro de su jurisdicción. Asimismo, organismos como el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y la DIGESETT tienen competencias vinculadas al ordenamiento vial y la fiscalización del tránsito.
Mientras residentes y conductores demandan soluciones permanentes, la avenida Paseo de los Reyes Católicos continúa siendo reflejo del desorden urbano que afecta importantes corredores del Distrito Nacional, donde el espacio público sigue cediendo terreno ante la falta de control y supervisión.







