Washington, D. C., EE. UU. – Millones de estadounidenses están experimentando de primera mano cómo el cierre del gobierno federal impacta directamente en sus actividades diarias, incluso en eventos personales significativos.
Un ejemplo de ello son Isaac Carp y su prometida, Stephanie Bartner, quienes tenían planeado casarse el pasado sábado en Washington D. C. A pesar de que todos los preparativos estaban listos —invitaciones enviadas, decoración preparada e incluso su lista de regalos en Bloomingsdale’s— sus planes se vieron frustrados.
La razón: el Tribunal Superior de la capital no puede expedir licencias de matrimonio debido al cierre del gobierno y la consecuente falta de personal.
Este caso ilustra cómo la parálisis presupuestal federal, que afecta la operación de diversos servicios públicos, está obligando a los ciudadanos a cambiar o suspender eventos cruciales que dependen de la administración gubernamental.










