Santo Domingo.– Las relaciones entre República Dominicana y Cuba han atravesado diferentes episodios de tensión a lo largo de su historia. Uno de los más delicados ocurrió en septiembre de 1977, cuando un incidente marítimo desencadenó la denominada Operación Pico, una acción militar cubana que llevó a ambos países a uno de sus momentos de mayor confrontación durante la Guerra Fría.
El episodio comenzó después de que autoridades dominicanas retuvieran una embarcación pesquera cubana y a sus tripulantes, bajo sospechas de haber penetrado en aguas dominicanas.
Desde Cuba se rechazó esa versión y se sostuvo que la embarcación se encontraba en aguas internacionales cuando fue obligada a cambiar de rumbo.
En República Dominicana gobernaba entonces Joaquín Balaguer, cuya administración mantenía una postura marcadamente anticomunista y observaba con desconfianza las actividades del Gobierno revolucionario encabezado por Fidel Castro.
La detención de los cubanos desencadenó una crisis que rápidamente dejó de ser exclusivamente diplomática.
Aviones cubanos sobre República Dominicana
De acuerdo con relatos históricos y testimonios posteriores de militares involucrados, Cuba preparó una operación destinada a presionar al Gobierno dominicano para conseguir la liberación de los tripulantes.
La acción recibió el nombre de Operación Pico.
Su primera fase contemplaba el despliegue de cazas MiG-21 que realizarían vuelos próximos al territorio dominicano como demostración de fuerza, sin efectuar inicialmente un ataque.
El militar cubano retirado Manuel Rojas García, quien aseguró haber participado en la operación cuando tenía rango de capitán, relató posteriormente que fueron nueve aviones los que realizaron el vuelo, una versión que difiere de publicaciones históricas que hablan de 12 aeronaves.
Según su testimonio, los cazas se desplazaron a unos 900 kilómetros por hora, provocando un fuerte estruendo durante la maniobra.
El 10 de septiembre de 1977, los aviones realizaron la operación sobre República Dominicana. Relatos periodísticos de la época y reconstrucciones posteriores señalan que las aeronaves volaron a baja altura, aunque no se produjeron bombardeos ni intercambios de disparos.

Una segunda fase contemplaba acciones armadas
La crisis no terminó con la demostración aérea.
Según las reconstrucciones históricas del episodio, Cuba habría preparado una segunda fase con capacidad ofensiva en caso de que República Dominicana se negara a liberar a los tripulantes.
El escenario de una confrontación finalmente no se materializó.
La liberación de los pescadores cubanos permitió desactivar la escalada y la operación fue cancelada antes de que se produjera un enfrentamiento armado.
El episodio quedó registrado como uno de los momentos de mayor tensión entre Santo Domingo y La Habana durante la Guerra Fría.
Nuevas tensiones casi cinco décadas después
La Operación Pico vuelve a adquirir interés histórico en momentos en que las relaciones diplomáticas entre ambos países atraviesan un nuevo episodio de tensión.
La Cancillería dominicana comunicó recientemente la decisión de ordenar la salida de representantes diplomáticos cubanos, aunque indicó que no ofrecería mayores detalles sobre las razones de la medida por tratarse de comunicaciones diplomáticas.
El Gobierno dominicano sostuvo que el asunto sería manejado con discreción y mediante los canales correspondientes con el objetivo de preservar las relaciones bilaterales.
La decisión generó el rechazo de Cuba, cuyo Ministerio de Relaciones Exteriores cuestionó públicamente la medida.
El contexto actual es sustancialmente diferente al de 1977 y no supone por sí mismo un escenario comparable en términos militares. Sin embargo, el episodio de la Operación Pico permanece como antecedente de hasta dónde llegaron las tensiones entre ambos países durante uno de los períodos más complejos de la política regional.




