El próximo 12 de agosto tendrá lugar uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año: un eclipse solar total, evento que ocurre cuando la Luna se interpone exactamente entre la Tierra y el Sol, bloqueando por completo la luz solar durante un breve período conocido como totalidad.
En esta ocasión, el eclipse total será visible principalmente en el norte de España, Islandia, Groenlandia, el océano Ártico y una pequeña zona de Rusia. Mientras tanto, gran parte de Europa, Norteamérica y el norte de África podrán observarlo como un eclipse parcial.
El último eclipse solar total ocurrió el 8 de abril de 2024, cuando recorrió parte de México, Estados Unidos y Canadá, ofreciendo un espectáculo que oscureció el cielo durante varios minutos.
Especialistas alertan sobre el riesgo para la vista
Aunque el eclipse es un evento fascinante, los expertos insisten en que nunca debe observarse directamente sin la protección adecuada, ya que la radiación solar puede provocar lesiones permanentes en la retina.
El director médico de HM Eye Center, Dr. Gonzalo Bernabéu, explicó que mirar al Sol sin filtros certificados puede causar retinopatía solar, una lesión que, en muchos casos, es irreversible.
«Mirar directamente al Sol durante un eclipse sin los filtros homologados puede producir una retinopatía solar, una lesión de la retina que, en muchos casos, resulta irreversible. Lo más preocupante es que este daño no produce dolor en el momento», advirtió el especialista.

Asimismo, recordó que el hecho de que el Sol parezca menos brillante durante el eclipse no significa que sea seguro observarlo sin protección.
Recomendaciones para observar el eclipse con seguridad
Los oftalmólogos recomiendan seguir estas medidas para proteger la salud visual:
- Utilizar únicamente gafas para eclipses certificadas bajo la norma ISO 12312-2.
- No usar gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados, CDs ni otros métodos caseros, ya que no bloquean la radiación ultravioleta e infrarroja.
- Si se emplean telescopios, cámaras o prismáticos, estos deben contar con filtros solares especiales colocados en el objetivo.
- Como alternativa, solo son seguros los filtros de máscara de soldador de tono 14 o superior.
- Supervisar constantemente a los niños durante la observación del fenómeno.
- Consultar a un oftalmólogo si, tras el eclipse, aparecen síntomas como visión borrosa, manchas oscuras en el campo visual, distorsión de las imágenes o sensibilidad excesiva a la luz.
Un daño que puede pasar desapercibido
Los especialistas explican que la retina carece de receptores del dolor, por lo que una persona puede sufrir una lesión sin percibir molestias inmediatas.
Los síntomas suelen aparecer horas o incluso días después, cuando el daño ya está hecho y, en algunos casos, puede ser permanente.
Por ello, recomiendan planificar con anticipación la observación del eclipse y utilizar exclusivamente equipos certificados para disfrutar del fenómeno sin poner en riesgo la salud visual.




