NASHVILLE.– La ejecución de Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte por un asesinato cometido en 1995, fue suspendida en Tennessee después de que permaneciera con vida tras recibir las dos dosis de pentobarbital contempladas en el protocolo de inyección letal del estado.
Pike fue trasladada a un hospital luego del procedimiento realizado en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville. Sus abogados dijeron que no habían sido informados de su condición médica inmediatamente después del traslado.
Testigos de medios de comunicación presentes durante la ejecución relataron que la mujer continuaba respirando y podía escucharse roncar incluso después de que fueran administradas las sustancias. También indicaron que en distintos momentos se movió y se quejó de dolor en uno de sus brazos.
El Departamento de Corrección de Tennessee sostuvo posteriormente que el personal siguió todos los pasos establecidos en el protocolo legal de ejecución y explicó que este no contempla procedimientos adicionales después de administrar las dos dosis previstas.
La ejecución había sido autorizada horas antes por la Corte Suprema de Estados Unidos, después de una serie de recursos judiciales presentados por la defensa.
Pike habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en cerca de dos siglos. Fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995 cuando Pike tenía 18 años.
Gobernador suspende las ejecuciones
Tras el fallido procedimiento, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una revisión independiente y suspendió las ejecuciones restantes previstas en el estado durante 2026.
Lee afirmó que aplicar una sentencia legalmente impuesta constituye una de las responsabilidades más serias del Estado y que el procedimiento debe realizarse de manera legal, constitucional y efectiva.
El caso representa la segunda ejecución que Tennessee no logra completar durante 2026. En mayo, las autoridades suspendieron la de Tony Carruthers después de que el personal médico no consiguiera establecer adecuadamente las vías intravenosas requeridas por el protocolo.
Robin Maher, directora ejecutiva del Death Penalty Information Center, calificó lo ocurrido con Pike como un episodio sin precedentes dentro de las ejecuciones modernas en Estados Unidos.
Defensa había solicitado detener la ejecución
Los abogados de Pike habían pedido clemencia y la suspensión de la pena capital argumentando, entre otros elementos, que padecía problemas de salud mental y que durante su infancia sufrió abusos y situaciones traumáticas que, según la defensa, no fueron suficientemente consideradas durante la etapa en que se determinó su condena.
La Corte Suprema permitió finalmente que la ejecución continuara, pero el procedimiento tuvo que ser detenido después de que las dos dosis contempladas en el protocolo no provocaran su muerte.
Las autoridades de Tennessee deberán determinar ahora qué ocurrió durante el procedimiento y cuáles serán los próximos pasos en el caso.




