OSLO.– La princesa Astrid de Noruega, hermana del fallecido rey Harald V y tía del actual monarca Haakon VIII, murió este viernes a los 94 años, informó la Casa Real noruega.
La noticia se produce apenas dos días después del funeral de Estado de Harald V, celebrado el miércoles 9 de septiembre en Oslo. Astrid, pese a sus problemas de salud, estuvo presente junto al resto de la familia real en la última despedida de su hermano.
“Su majestad el rey ha recibido con gran pesar la noticia”, señaló la Casa Real al comunicar el fallecimiento.
Astrid había permanecido ingresada durante varios meses debido a problemas cardíacos y necesitó la implantación de un marcapasos. Recibió el alta médica el pasado 4 de agosto.
Antes de la muerte de Harald, acudió de manera privada al hospital Rikshospitalet de Oslo para despedirse de su hermano durante sus últimas horas.
Su última aparición fue en el funeral de Harald V
El funeral del 9 de septiembre terminó convirtiéndose en la última aparición pública de la princesa Astrid.
Participó en la ceremonia celebrada en la Catedral de Oslo y posteriormente estuvo presente en el acto íntimo desarrollado en la Fortaleza de Akershus, donde reposan los restos de Harald junto a los de otros miembros de la familia real.
Debido a su delicado estado de salud, Astrid no participó en el cortejo que acompañó el féretro desde el Palacio Real hasta la catedral.
Harald V había fallecido el 28 de agosto, a los 89 años, dando paso al reinado de su hijo, Haakon VIII.
Haakon VIII despide a su tía
El nuevo monarca recordó la extensa trayectoria institucional de Astrid y el papel que desempeñó durante décadas dentro de la familia real.
“A lo largo de su dilatada vida, la princesa Astrid representó a la Casa Real con calidez y dedicación”, expresó Haakon VIII.
El rey destacó que su tía tuvo que asumir con apenas 22 años el papel de primera dama, después de la muerte en 1954 de su madre, la princesa heredera Märtha.
Haakon también resaltó su dedicación hacia las personas más vulnerables y la describió como una figura leal, comprometida y cercana.
“La tía Astrid fue un gran apoyo para el rey Harald y para el resto de la familia. Aprendimos mucho de ella y nunca tuvo miedo de expresar su opinión”, manifestó.
Los cinco hijos de la princesa, Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian Ferner, también publicaron un mensaje de despedida.
“Gracias por ser la mejor madre que pudimos tener. A lo largo de tu vida, estuviste ahí para nosotros con amor y sabiduría, calidez y buen humor”, expresaron.
Fue primera dama de Noruega durante 14 años
Nacida el 12 de febrero de 1932, Astrid desempeñó un papel particularmente importante dentro de la monarquía noruega entre 1954 y 1968, período durante el cual ejerció como primera dama del país.
Asumió esas funciones tras el fallecimiento de su madre y acompañó a su padre, el rey Olav V, en numerosos compromisos oficiales.
A lo largo de su vida participó en visitas de Estado, recepciones, cenas oficiales y actividades sociales dentro y fuera de Noruega.
Pese a su avanzada edad, continuó participando en compromisos institucionales. Sus últimos actos oficiales tuvieron lugar en mayo de 2026.

Una infancia marcada por la Segunda Guerra Mundial
La princesa Astrid también fue testigo directo de uno de los períodos más difíciles de la historia contemporánea de Noruega.
Tenía ocho años cuando la Alemania nazi invadió Noruega en abril de 1940. Junto con sus padres y sus hermanos tuvo que abandonar el país y posteriormente se instaló en Estados Unidos.
No regresó a territorio noruego hasta el 7 de junio de 1945, después del final de la ocupación.

Décadas después continuó compartiendo sus recuerdos de aquellos años, convirtiéndose también en una fuente de memoria histórica para investigadores, escritores y medios de comunicación.
Su matrimonio con Johan Martin Ferner
En 1961 se casó con Johan Martin Ferner, regatista y medallista olímpico, en una unión que generó controversia en aquella época debido a que Ferner era divorciado.
La pareja tuvo cinco hijos: Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian. Ferner falleció en enero de 2015.
La Casa Real recordó a Astrid como una mujer de gran sentido del humor, capacidad para contar historias y una memoria excepcional sobre episodios de su infancia, juventud y los años de la guerra.
Entre las anécdotas de su extensa vida figura un encuentro en Hollywood con Elvis Presley en 1960, durante una visita a los estudios Paramount junto a las princesas Margarita de Dinamarca y Margarita de Suecia.
Tras conocerse su fallecimiento, Haakon VIII ordenó que las banderas del Palacio Real sean colocadas a media asta, medida que volverá a aplicarse el día de su funeral, cuya fecha todavía no había sido anunciada.




