El Ministerio Público anunció durante el fin de semana la puesta en marcha de la denominada «operación Cobra», en la que acusa a un grupo de personas de haber sustraído dinero al patrimonio público a través del Seguro Nacional de Salud (Senasa).
Durante el operativo, que conllevó una docena de allanamientos con la participación de más de 20 fiscales y 200 agentes policiales, fue arrestado el exdirector de Senasa, Santiago Marcelo Hazim Albainy.
Este exfuncionario, de acuerdo con la solicitud de medida de coerción en contra de los imputados depositada este martes, es acusado de crear un Comité de Contrataciones Médicas a su llegada a la dirección del Senasa.
Según los fiscales, Hazim Albainy creó el referido comité de forma arbitraria y sin sustento legal, alterando en el proceso el mecanismo con el que funcionaba previamente para la evaluación y aprobación de prestadores de servicios de salud.
El Ministerio Público aseguró que el exdirector de Senasa eligió a sus empleados «más cercanos»: Francisco Iván Minaya, Roberto Canaán, Gustavo Guilamo, Germán Robles y Carmen José Velázquez.
«Este comité respondió exclusivamente a la intención de concentrar las decisiones de contratación en un grupo reducido de colaboradores de extrema confianza, todos bajo su (Hazim Albainy) línea directa de autoridad», leía parte de los documentos depositados.
Igualmente, el órgano persecutor afirmó que este comité servía como un medio para que Hazim Albainy pudiera favorecer a prestadores de salud vinculados a amistades, a su círculo político, a personas que lo habían apoyado políticamente o simplemente a quienes lo sobornaran.
¿Cómo funcionaba el supuesto entramado?
Según el documento, Santiago Hazim Albainy incluía en el presunto entramado a sus «asistentes más cercanas», identificadas como Johana Fernández y Johanna Grullón, quienes se presentaban a las reuniones con listas predeterminadas de prestadores que debían ser aprobados por órdenes directas del exfuncionario.
El Ministerio Público también aseveró que este grupo trabajaba de manera «articulada» para aprobar contratos a prestadores que supuestamente no cumplían con los requisitos mínimos legales ni técnicos, pero que eran promovidos por el entonces director del Senasa bajo argumentos como «aportó en la camраñа» о «hay que ayudarlo».
El rol de los miembros clave
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Germán Robles (Consultor Jurídico): Ejercía un «poder determinante» e imponía la aprobación de los prestadores «agraciados», gestionando contratos fuera del procedimiento regular.
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Francisco Iván Minaya (Gerente de Salud): Su rol era homologar los acuerdos y dirigir las reuniones del Comité de Contrataciones.
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Roberto Canaán (Gerente de Atención al Usuario): Presionaba la habilitación y ampliación de prestadores sin documentación o infraestructura adecuada.
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Carmen José Velázquez (Gerente de Afiliación): Participaba en la validación y firma sistemática de actas que recogían decisiones previamente pactadas con Hazim Albainy.
El Ministerio Público aseguró que este entramado se mantuvo en función entre 2020 y 2025.
Se subrayó que Santiago Hazim Albainy comenzó a recibir «beneficios» antes de ocupar su puesto en Senasa. Se afirmó que recibió una yipeta Lincoln Navigator valorada en más de RD$ 6.7 millones, que fue vinculada al empresario José Pablo Ortiz Giráldez.
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