SANTO DOMINGO.– Más de 70 millones de personas sordas en el mundo utilizan más de 300 lenguas de señas diferentes, de acuerdo con datos de la Federación Mundial de Sordos citados por Naciones Unidas.
Este miércoles 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las Lenguas de Señas, una fecha creada para promover el reconocimiento de estas lenguas como parte de la diversidad lingüística y cultural y como una herramienta esencial para el ejercicio de derechos fundamentales.
Naciones Unidas ha establecido para 2026 el lema “Declarando los derechos humanos de las personas sordas”, con el que busca llamar la atención sobre la necesidad de garantizar acceso efectivo a la educación, información, servicios públicos y participación social mediante las lenguas de señas nacionales.
Las lenguas de señas no son simples sistemas de gestos ni traducciones directas de los idiomas hablados.
La ONU las reconoce como lenguas naturales plenamente desarrolladas, con estructuras propias y diferentes de las lenguas orales.
También existe una forma de señas internacional utilizada principalmente durante encuentros entre personas sordas de distintos países, viajes y eventos internacionales, aunque tiene una estructura y un vocabulario más limitados que las lenguas de señas nacionales.
Según la Federación Mundial de Sordos, más del 80 % de las personas sordas vive en países en desarrollo, donde las barreras de acceso a educación, salud, justicia y servicios públicos pueden ser mayores.
Por qué la lengua de señas también es un derecho
La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce las lenguas de señas en igualdad de estatus con las lenguas habladas.
El tratado establece además que los Estados deben facilitar su aprendizaje y promover la identidad lingüística de las comunidades sordas.
Para Naciones Unidas, el acceso temprano de niños sordos a una lengua de señas y a una educación disponible en esa lengua resulta fundamental para su desarrollo.
También considera esencial que los servicios públicos, la información y otros espacios de participación sean accesibles para quienes dependen de estas lenguas para comunicarse.
La conmemoración de este año coincide con dos fechas relevantes para la comunidad sorda internacional.
En 2026 se cumplen 75 años de la creación de la Federación Mundial de Sordos, fundada en 1951, y 20 años de la adopción de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por Naciones Unidas en diciembre de 2006.
La Federación Mundial de Sordos reúne actualmente organizaciones nacionales que representan a millones de personas y desarrolla campañas para fortalecer el reconocimiento legal y social de las lenguas de señas.
La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó esta fecha mediante la resolución A/RES/72/161, aprobada en diciembre de 2017.
El 23 de septiembre fue seleccionado porque ese día, en 1951, se fundó la Federación Mundial de Sordos. La primera conmemoración oficial se realizó en 2018.
La resolución resalta además un principio fundamental al desarrollar políticas dirigidas a las personas sordas: “nada sobre nosotros sin nosotros”, lo que implica incluir directamente a las comunidades afectadas en las decisiones que les conciernen.
La conmemoración busca que el reconocimiento de las lenguas de señas vaya más allá de una fecha simbólica y se traduzca en acceso efectivo a educación, justicia, salud, empleo e información.




