Santo Domingo, R.D. Las motocicletas continúan consolidándose como el principal medio de transporte en las provincias turísticas de la República Dominicana. De acuerdo con estadísticas oficiales del parque vehicular nacional correspondientes al año 2025, más de 1.5 millones de motocicletas circulan en demarcaciones clave para el turismo como La Altagracia, La Romana, Puerto Plata, Samaná, San Pedro de Macorís, Pedernales, Barahona, Montecristi y Santo Domingo.
La provincia de La Altagracia, principal destino turístico del país, encabeza la lista con 146,420 motocicletas registradas dentro de un parque vehicular compuesto por 221,563 unidades. La cifra supera ampliamente la cantidad de automóviles, jeepetas, vehículos de carga y autobuses que circulan en la provincia.
Le siguen La Romana, con 155,631 motocicletas; San Pedro de Macorís, con 123,253; y Puerto Plata, con 107,175 unidades registradas.
Medio de transporte accesible y eficiente
Tanto el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre como la Federación Nacional de Motoconchistas coinciden en que el crecimiento sostenido de las motocicletas responde a factores económicos y de movilidad.
En zonas turísticas como Punta Cana, Bávaro, Higüey, Puerto Plata, Sosúa y Cabarete, este vehículo se ha convertido en una herramienta esencial para trabajadores hoteleros, comerciantes, servicios de entrega y residentes.
El presidente de Fenamoto, Oscar Almánzar, destacó además el crecimiento de las motocicletas de tres ruedas, conocidas popularmente como “popis”, utilizadas principalmente en comunidades de La Altagracia para el transporte de pasajeros.
Por su parte, Ana Carela, residente en Higüey, explicó que optó por adquirir una motocicleta para reducir gastos y optimizar sus desplazamientos diarios.
“En las zonas turísticas los servicios de transporte suelen ser costosos. Con una motocicleta puedo moverme más rápido y gastar menos dinero”, manifestó.
Seguridad vial, el principal desafío
A pesar de las ventajas en términos de movilidad y costos, el aumento del parque motorizado representa uno de los mayores retos para la seguridad vial en el país.
Datos del Observatorio Permanente de Seguridad Vial del Intrant indican que durante el año 2025 fallecieron 1,995 motociclistas en accidentes de tránsito a nivel nacional, una cifra que mantiene en alerta a las autoridades.
Ante esta situación, el Intrant impulsa medidas orientadas a fortalecer la seguridad vial, entre ellas la restitución de los exámenes prácticos para la obtención de licencias de conducir y la promoción del uso obligatorio de cascos protectores certificados.
Las autoridades consideran que estas acciones serán fundamentales para reducir la siniestralidad y garantizar una movilidad más segura en las principales zonas turísticas y urbanas del país.






