ROMA.— Los precios mundiales de los alimentos se mantuvieron estables en agosto, ya que los aumentos en el costo de los aceites vegetales y de la carne de res lograron compensar las bajas en cereales y productos lácteos. Así lo anunció este viernes la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El índice mensual de precios alimentarios de la FAO, que monitorea los precios internacionales, se mantuvo casi sin cambios en el último mes, aunque registró un aumento del 6.9% en comparación con el mismo período del año pasado.
Aumentos en carnes y aceites vegetales
El índice de precios de la carne subió un 0.6% en julio, alcanzando un nuevo récord histórico. Este incremento fue impulsado principalmente por la carne de res, debido a la alta demanda en mercados clave como Estados Unidos y China, lo que elevó los precios de exportación en Australia y Brasil.
Por su parte, el índice de precios de los aceites vegetales aumentó un 1.4% en agosto, marcando su nivel más alto en más de tres años. Este alza fue impulsada por las cotizaciones del aceite de palma, girasol y colza, en parte debido a la intención de Indonesia de elevar su mandato de mezcla de biodiésel. No obstante, los precios del aceite de soja disminuyeron ligeramente.
Bajas en cereales y lácteos
En contraste, el índice de precios de los cereales cayó un 0.8% en agosto, una baja atribuida a las cosechas más abundantes de trigo en Rusia y la Unión Europea. Pese a esta caída general, los precios mundiales del maíz aumentaron, respaldados por la fuerte demanda estadounidense para alimentación animal y etanol.
Finalmente, el índice de precios de los productos lácteos también experimentó una caída del 1.3% debido a una menor demanda en los principales mercados asiáticos.












