La fiebre por los Labubus, unos muñecos de peluche coleccionables con forma de elfo travieso, ha llegado a Estados Unidos. Tras conquistar a Asia, esta tendencia se ha extendido hasta Hollywood, donde celebridades como Lady Gaga y Naomi Osaka los lucen como un accesorio de moda.
Lo que comenzó hace una década como un dibujo del ilustrador hongkonés Kasing Lung, se ha transformado en un fenómeno cultural millonario gracias a la marca Pop Mart. La clave de su éxito reside en el concepto de las blind box, o cajas sorpresa, donde el azar determina qué figura se esconde en el paquete. Este elemento sorpresa, sumado a la búsqueda de figuras «secretas» de edición limitada, ha disparado su popularidad.
De precios accesibles a ventas de más de $170,000
El atractivo de los Labubus no solo está en su tierno aspecto, sino también en su precio inicial, que oscila entre los 15 y 30 dólares por caja. Sin embargo, en el mercado de reventa, el valor de estas figuras puede multiplicarse enormemente. Por ejemplo, una pieza exclusiva como el Labubu x Vans Old Skool se vendió por 10,000 dólares.

El punto más alto de esta fiebre se dio en China, donde una figura de tamaño real, de 1.2 metros de altura, se subastó por más de 170,000 dólares en una subasta en Pekín, marcando la venta más cara de este juguete hasta la fecha.
El Labubu, un ícono de la cultura pop
La popularidad de los Labubus se disparó en Asia gracias a la estrella de K-pop LISA, de la banda Blackpink. Desde entonces, su fama ha trascendido fronteras y se ha consolidado en Hollywood y en el mundo del deporte.
Celebridades como Lady Gaga, Rihanna, Kim Kardashian, Dua Lipa, el exfutbolista David Beckham y el tenista Rodrigo De Paul han sido vistos luciendo los peluches en sus accesorios. Incluso la tenista Naomi Osaka lució un Labubu personalizado en su mochila durante su partido inaugural del US Open, demostrando que estos pequeños elfos se han convertido en un ícono de la moda y la cultura pop.





