En un contexto de cifras históricas para el turismo dominicano —que cerró 2025 con 11.6 millones de visitantes y registró 1.2 millones solo en enero de 2026— la Asociación de Hoteles La Romana Bayahibe (AHRB) reafirma su apuesta por un modelo de desarrollo donde el crecimiento esté condicionado por la sostenibilidad, el ordenamiento y la evidencia técnica.
Para Ana García-Sotoca, directora ejecutiva de la entidad, el límite del crecimiento no es únicamente geográfico; cerca del 60% del territorio forma parte del Parque Nacional Cotubanamá, lo que impone restricciones naturales y exige organización.
Uno de los ejes más sensibles es el recurso hídrico. La AHRB realiza monitoreos trimestrales de la calidad del agua en los pozos que suplen a los hoteles y al municipio, además de estudios para determinar la disponibilidad real del recurso.
Esta política preventiva ha llevado al destino a tomar decisiones estratégicas, como no desarrollar campos de golf en la zona Bayahibe–Dominicus para evitar presiones adicionales sobre los acuíferos. “Para nosotros, lo más importante no es cuánto más podemos crecer, sino cómo crecemos sin bajar calidad ni comprometer nuestros recursos”, señaló García-Sotoca durante su participación en Expo Sostenible 2025.
La medición de la capacidad de carga, explicó, es un análisis integral que considera las dimensiones ambiental, operativa y social. Un ejemplo es la gestión de la visita a Isla Saona, cuya organización comienza en Bayahibe, tomando en cuenta el flujo vehicular, horarios, manejo de residuos y presión sobre los puntos de desembarque, con el objetivo de evitar la saturación y el deterioro de la experiencia. Para la AHRB, el desafío no es frenar el crecimiento, sino ordenarlo, advirtiendo que la falta de coordinación genera incertidumbre y costos correctivos.
De cara al futuro, el destino apuesta por elevar el valor agregado por visitante mediante el fortalecimiento del producto fuera del hotel, incluyendo cultura, naturaleza gestionada, gastronomía y deporte. Con esta visión, La Romana no solo participa del récord nacional de llegadas, sino que consolida un modelo que busca blindar su crecimiento a través de gobernanza, evidencia técnica y protección activa de sus activos naturales.