SANTO DOMINGO.– La fiebre de Bad Bunny se mantuvo encendida en la República Dominicana con la segunda función de su gira mundial “Debí Tirar Más Fotos” en el Estadio Olímpico. En esta ocasión, el público demostró que la moda caribeña sigue siendo protagonista, pero con un toque más fresco, sofisticado y moderno.
En esta segunda jornada, los asistentes adoptaron un enfoque más pulido en sus atuendos, que combinan lo tradicional con lo contemporáneo:
La pava puertorriqueña: El icónico sombrero sigue siendo el centro de atención, pero se observó en una versión más moderna, con detalles personalizados como bordados y combinaciones de materiales, manteniendo su esencia tradicional.
Colores y tejidos: Si bien los tonos tropicales como el verde palma, el fucsia y el amarillo dominaron, se mezclaron con tejidos más ligeros y frescos, ideales para el clima cálido dominicano.
Evolución estética: Las transparencias y los estampados florales de la primera noche cedieron paso a una estética más minimalista, donde los detalles metálicos y las texturas jugaron un papel importante.
Urbano elegante: El estilo urbano cobró fuerza, con combinaciones de prendas casuales (camisas de lino, pantalones cortos) con toques modernos como chaquetas oversized y sneakers de última moda.
La noche en el Estadio Olímpico fue descrita como una verdadera celebración cultural, donde cada atuendo y accesorio sirvió para conectar con la identidad caribeña y las raíces, marcando tendencias de moda inspiradas en la herencia de la región.








