El reciente sismo volvió a colocar bajo presión al sistema Cell Broadcast y abrió una discusión sencilla, pero importante: si el país ya invirtió, probó y anunció esta tecnología, ¿por qué no se activó?
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE), explicó que los sismos son eventos súbitos y que una alerta no se activa automáticamente, sino conforme a protocolos e indicadores previamente establecidos. También reconoció que el Cell Broadcast todavía está en proceso de implementación y que no opera al 100 % con todas las empresas de telecomunicaciones.
Ese punto es clave. El sistema existe, pero todavía no está plenamente desplegado.
En septiembre de 2025, Indotel anunció una inversión de más de US$900,000 para adquirir e instalar la infraestructura necesaria. Este mes, durante el Simulacro Nacional por Terremoto, el propio Gobierno informó que una prueba del sistema logró alcanzar a más del 50 % de la población.
Además, Guido Gómez Mazara afirmó recientemente que Indotel había entregado desde diciembre de 2025 unos US$963,000 para la adquisición del sistema.
Entonces, ¿dónde estamos parados?
En una etapa intermedia: hay inversión, existen equipos, se han realizado pruebas y parte de la población puede recibir mensajes, pero todavía no hay cobertura plena ni integración total con todas las prestadoras.
Ese es precisamente el aspecto que las autoridades deberían explicar con mayor claridad.
La discusión no debe centrarse únicamente en por qué no sonó una alerta durante este sismo. Lo importante es saber qué porcentaje del sistema está realmente operativo, cuáles empresas faltan por integrarse, quién ordena finalmente cada alerta y cuándo estará disponible para toda la población.
El Cell Broadcast puede convertirse en una herramienta importante para proteger vidas.
Pero un sistema de emergencia necesita algo más que tecnología: necesita reglas claras, coordinación y que la ciudadanía sepa exactamente qué puede esperar cuando llegue la próxima emergencia.




