Una joven dominicana de 23 años falleció luego de recibir un disparo durante una fiesta celebrada en el distrito del Bronx, en Nueva York, en un hecho que ha generado conmoción entre familiares, vecinos y autoridades locales.
La víctima fue identificada como Reyna Cáceres, quien perdió la vida tras ser alcanzada por una bala en el ojo izquierdo mientras se encontraba en una celebración cerca de Aqueduct Avenue, en el sector de University Heights.
El ataque ocurrió durante la madrugada
Según informaron las autoridades, el tiroteo se produjo poco después de las 12:10 de la madrugada del jueves, cuando una persona vestida de negro abrió fuego contra la multitud reunida en el lugar.
La Policía indicó que Cáceres no era el objetivo del ataque y la describió como una “víctima accidental”.
Agentes acudieron al lugar tras recibir un reporte de agresión y encontraron a la joven gravemente herida cerca de un parque y de una escuela primaria de la zona. Posteriormente, fue trasladada al Hospital St. Barnabas, donde los médicos confirmaron su fallecimiento horas después.
Escena acordonada y búsqueda de pruebas
Tras el crimen, oficiales y peritos cerraron varias calles cercanas para iniciar la investigación y recolectar evidencias.
En el área quedaron dispersos vasos, botellas, prendas ensangrentadas y otros objetos relacionados con la fiesta, mientras los investigadores examinaban la escena y revisaban cámaras de seguridad en busca de pistas sobre el responsable.
Hasta el momento no se han realizado arrestos ni se ha revelado públicamente la identidad del sospechoso.
Dolor entre familiares y vecinos
Familiares y allegados describieron a Reyna Caceres como una joven alegre, amable y siempre dispuesta a ayudar.
El impacto emocional fue evidente entre quienes acudieron al lugar del tiroteo, aunque muchos prefirieron no ofrecer declaraciones debido a la conmoción.
El hecho también despertó preocupación entre los residentes de University Heights, especialmente por haber ocurrido cerca de una escuela elemental y un parque frecuentado por niños y familias.
«No me siento seguro trayendo a mi hijo a la escuela”, expresó un vecino, reflejando el temor que se vive en la comunidad tras el ataque.
Posible vínculo con conflictos previos
Las autoridades investigan si el tiroteo podría estar relacionado con disputas anteriores, debido a que un familiar de la víctima figura como investigado en otros incidentes armados recientes.
Sin embargo, la policía insiste en que Reyna Caceres no era el blanco previsto del atacante.
La investigación continúa abierta y las autoridades solicitaron la colaboración de la ciudadanía para identificar al responsable.
Crece la preocupación por la violencia
Vecinos del sector señalaron que el crimen refleja los problemas de inseguridad que afectan a algunas comunidades del Bronx.
Un residente lamentó la falta de oportunidades y recursos para los jóvenes del vecindario, asegurando que situaciones como esta son consecuencia de la violencia creciente en las calles.
Otra vecina relató haber escuchado los disparos desde su vivienda y confesó sentirse afectada por no haber alertado antes a la policía sobre la fiesta.
Mientras continúan las investigaciones, la comunidad exige mayor presencia policial y medidas de seguridad para evitar nuevos hechos violentos en la zona.








