Este 3 de mayo de 2026 se cumplen 30 años del asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar, un crimen que estremeció a toda la República Dominicana y dejó una cicatriz imborrable en la memoria colectiva.
La brutalidad del hecho, sumada al vínculo familiar entre víctima y victimario, convirtió este caso en uno de los más impactantes en la historia judicial del país. Este martes 5 de mayo, la fecha adquiere un nuevo significado con la salida de prisión de su homicida, tras cumplir la condena máxima.
El engaño que marcó el inicio de la tragedia
El 3 de mayo de 1996, Mario José Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez, de 19 y 18 años, sacaron al niño de su residencia con la excusa de llevarlo a una exhibición de motores. La confianza familiar fue clave: Redondo Llenas era primo de la víctima. Horas después, el menor no regresó a casa, y las versiones ofrecidas comenzaron a levantar sospechas. La supuesta actividad nunca se realizó y el niño jamás fue visto con vida nuevamente.
La angustia se apoderó de la familia y de toda la sociedad, que se volcó en su búsqueda. Sin embargo, la tragedia se confirmó al día siguiente, cuando el cuerpo del menor fue hallado en un arroyo en la autopista Duarte, evidenciando la crueldad del crimen.
Un crimen que conmocionó al país
Las investigaciones revelaron un plan de secuestro que buscaba exigir un rescate millonario, pero que terminó en un asesinato atroz. El cuerpo del niño presentaba múltiples heridas, lo que generó indignación y horror en toda la población. Una pista clave encontrada en la escena condujo rápidamente a los responsables, quienes fueron arrestados y confesaron el crimen ante las autoridades.
Versiones, controversias y teorías
Con el paso del tiempo, el caso estuvo rodeado de múltiples versiones. Redondo Llenas ofreció distintas declaraciones sobre los motivos del crimen, incluyendo supuestas conspiraciones y vínculos con terceros que nunca pudieron ser comprobados judicialmente. Estas afirmaciones generaron debate público, pero no modificaron el curso del proceso ni las responsabilidades penales establecidas.
Un proceso judicial que marcó precedente
El caso dio paso a un proceso judicial que se extendió por años. En 1998, ambos fueron condenados a 30 años de prisión, la pena máxima en el país. Posteriormente, la condena de Moliné Rodríguez fue reducida a 20 años, mientras que Redondo Llenas mantuvo la pena completa. Las decisiones fueron ratificadas por las altas cortes, cerrando el proceso en términos legales.
Moliné Rodríguez recuperó su libertad en 2016, tras cumplir su condena, ofreciendo disculpas públicas. Por su parte, Redondo Llenas permaneció en prisión hasta completar los 30 años establecidos por la justicia.
La libertad que reabre el debate
Este 5 de mayo de 2026, Mario José Redondo Llenas saldrá en libertad tras cumplir su condena. Su salida reaviva el debate en la sociedad dominicana sobre justicia, reinserción y memoria histórica. Mientras su defensa asegura que es un hombre transformado, representantes de la familia de la víctima sostienen que el daño causado sigue siendo irreparable.
Tres décadas después, el caso José Llenas Aybar continúa siendo un símbolo del dolor, la indignación y la vulnerabilidad de la infancia. Aunque el proceso judicial llega a su fin con la liberación del condenado, la herida moral permanece abierta en la sociedad dominicana, que aún recuerda uno de los crímenes más desgarradores de su historia.







