JERUSALÉN / WASHINGTON. — Israel lanzó nuevos ataques sobre Teherán y Beirut este sábado, poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, sugiriera que está considerando «finalizar» las operaciones militares contra Irán tras tres semanas de conflicto abierto.
A pesar de que Irán disparó misiles contra Israel durante la noche, el ejército israelí informó haber atacado «objetivos del régimen» en la capital iraní, bajo bombardeo constante desde el inicio de la ofensiva conjunta el pasado 28 de febrero.
Trump señaló un posible retiro del objetivo de cambio de régimen en Irán, mientras el Departamento del Tesoro levantaba sanciones al petróleo iraní que ya está en el mar para aliviar los temores de suministro global.
¿Fin de la misión o nueva fase?
«Estamos muy cerca de alcanzar nuestros objetivos mientras consideramos poner fin a nuestros grandes esfuerzos militares en el Medio Oriente», publicó Trump en redes sociales.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, añadió que el Pentágono estimó entre cuatro y seis semanas para completar la misión.
Sin embargo, informes de prensa en EE. UU. indican el despliegue de miles de infantes de marina, lo que podría sugerir una operación terrestre inminente.
Impacto en la región y celebraciones de Eid Los ataques coinciden con la celebración del Eid al-Fitr, que marca el fin del Ramadán. Mientras tanto, la tensión aumenta en los lugares sagrados:
Jerusalén: Israel cerró el acceso a la mezquita de Al-Aqsa, provocando la indignación de los fieles musulmanes.
Líbano: Los bombardeos israelíes en Beirut y el sur del país contra Hezbolá han dejado más de 1,000 muertos y un millón de desplazados.
Golfo Pérsico: Kuwait y Arabia Saudita reportaron intercepciones de drones y misiles lanzados por Teherán contra naciones que acusa de servir como plataformas para los ataques estadounidenses.
Alivio al mercado petrolero Ante el disparo de los precios (el crudo Brent superó los $112 dólares), el secretario del Tesoro, Scott Bessent, autorizó la venta de unos 140 millones de barriles de crudo iraní cargados antes del 20 de marzo.
Esta medida busca aliviar la presión sobre los mercados energéticos mundiales tras los ataques a instalaciones de gas y petróleo en el Golfo.
Por su parte, Trump calificó de «cobardes» a los aliados de la OTAN y les exigió patrullar el Estrecho de Ormuz, canal vital por donde circula una quinta parte del crudo mundial y que actualmente se encuentra bajo restricciones impuestas por Irán.





