Santo Domingo. – La rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral y elevando la demanda de profesionales con competencias en esta tecnología, en un escenario que podría generar un mercado de trabajo de dos velocidades entre quienes dominan estas herramientas y quienes no.
Un estudio de la Asociación Suiza de Trabajadores estima que en Suiza más de 80,000 millones de francos suizos (unos 98,500 millones de dólares) en salarios están vinculados a trabajadores capaces de utilizar la IA para generar valor en las empresas.
La tendencia también se refleja en las ofertas de empleo. Según la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC), los anuncios laborales en Suiza que exigen conocimientos en inteligencia artificial aumentaron en aproximadamente 9,000 durante el último año, alcanzando un récord de 25,000 vacantes.
Empresas de distintos sectores, como el banco Sygnum, el fabricante de calzado On, la marca The North Face y la farmacéutica Roche, ya incluyen entre sus requisitos experiencia práctica en herramientas de IA, automatización de procesos y aplicaciones de inteligencia artificial generativa.
La capacitación será decisiva
Aunque las ofertas relacionadas con IA representan apenas el 1.8 % del total de vacantes en Suiza, PwC sostiene que esta tecnología se está extendiendo a prácticamente todos los sectores de la economía.
Para la Asociación Suiza de Trabajadores, el principal desafío no es la tecnología en sí, sino la rapidez con que empresas, instituciones educativas y trabajadores desarrollen las habilidades necesarias para adaptarse a esta nueva realidad.
¿La IA eliminará empleos?
Si bien plataformas especializadas reportan cientos de miles de despidos vinculados a la automatización, especialistas consideran que el impacto de la IA sobre el empleo es más complejo.
Algunas empresas han reducido personal para acelerar sus estrategias de inteligencia artificial, mientras otras han debido reincorporar trabajadores tras comprobar que los sistemas automatizados aún no alcanzan la precisión humana en determinadas tareas.
Incluso el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, ha advertido sobre el llamado «AI washing», práctica mediante la cual algunas compañías atribuyen despidos a la inteligencia artificial cuando en realidad obedecen a otros factores empresariales.
Más valor para las habilidades humanas
El Barómetro Global del Empleo en IA 2026 de PwC concluye que la inteligencia artificial no solo automatiza tareas, sino que también impulsa nuevas oportunidades laborales y mejores salarios en las empresas que utilizan esta tecnología para innovar.
El informe destaca que los empleadores valoran cada vez más competencias como el pensamiento crítico, la comunicación, el liderazgo, el criterio profesional y la capacidad de supervisar los resultados generados por la IA.
Los expertos coinciden en que, a medida que la inteligencia artificial asuma tareas repetitivas, las habilidades humanas seguirán siendo un factor diferenciador en el mercado laboral del futuro.




