Barcelona, España.– Un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) identificó 19 genes que podrían hacer que algunas personas sean más propensas a desarrollar depresión, ansiedad, irritabilidad y rasgos de neuroticismo, un hallazgo que podría abrir la puerta al desarrollo de tratamientos más personalizados.
De acuerdo con el estudio, el gen RBFOX1 desempeña un papel clave al actuar como un «director de orquesta» que regula la actividad de una red de genes implicados en el funcionamiento del cerebro.
Los investigadores explicaron que trastornos psiquiátricos como la depresión y la ansiedad no dependen de un solo gen, sino del efecto combinado de cientos o miles de variantes genéticas.
«Si un regulador central como RBFOX1 está alterado, podría tener un efecto en cadena sobre varios procesos a la vez, como el desarrollo neuronal, la comunicación entre neuronas y la regulación de la neurotransmisión», señalaron los coordinadores del estudio, Bru Cormand y Noèlia Fernández.
Cuatro genes destacan por su influencia
Además de RBFOX1, el estudio identificó otros genes con un papel relevante en la regulación de la actividad genética: SP4, TCF4, PAX6 y CADM2.
Según los investigadores, estos genes también han sido relacionados con otros trastornos neurológicos y psiquiátricos.
- RBFOX1 se ha asociado con diversos trastornos psiquiátricos.
- CADM2 ha sido vinculado con adicciones y otras enfermedades mentales.
- TCF4 está relacionado con la esquizofrenia y el insomnio.
- SP4 y PAX6 han mostrado alteraciones en modelos experimentales de estrés.
Avance hacia tratamientos personalizados
Los autores consideran que estos hallazgos aportan una mejor comprensión de los mecanismos biológicos compartidos entre la depresión y otros trastornos mentales.
En el futuro, los resultados podrían facilitar la identificación de biomarcadores de riesgo, mejorar la clasificación de los pacientes y favorecer el desarrollo de tratamientos dirigidos a mecanismos moleculares específicos.
No obstante, los científicos subrayaron que será necesario validar estos resultados en nuevas investigaciones y analizar posibles diferencias entre hombres y mujeres, debido a que la depresión presenta una mayor prevalencia en la población femenina.
El estudio fue publicado en la revista científica Progress in Neuro-Psychopharmacology and Biological Psychiatry y contó con la participación de investigadores de la Universidad Goethe de Fráncfort, en Alemania.




