La persistente humareda generada por el incendio que afecta al vertedero municipal de Jarabacoa continúa causando preocupación entre residentes de diversas comunidades, mientras las autoridades aguardan la llegada de equipos pesados que permitan reforzar las labores para sofocar el fuego.
El alcalde de Jarabacoa, Joselito Abreu, informó que la contaminación provocada por el incendio ha comenzado a impactar significativamente la salud de la población, debido a la exposición constante al humo que se extiende por varios sectores del municipio.
Según explicó el ejecutivo municipal, se han reportado casos de gripe, catarro, infecciones pulmonares y otras afecciones respiratorias, además de las molestias ocasionadas por el fuerte olor que alcanza comunidades ubicadas a varios kilómetros del vertedero.
Aunque las labores de mitigación iniciaron el pasado domingo, el intendente del Cuerpo de Bomberos de Jarabacoa, coronel Joel Pimentel, señaló que los trabajos se encuentran limitados por la falta de maquinaria especializada.
“Estamos esperando que el Gobierno envíe una retroexcavadora para poder aplicar la técnica de sofocación. Nos dijeron que llegaría ayer y todavía no ha llegado”, expresó el oficial.
Pimentel destacó que los bomberos han mantenido jornadas de trabajo de hasta 12 horas diarias, desde las 7:00 de la mañana hasta las 7:00 de la noche, con el objetivo de reducir la humareda. Sin embargo, aseguró que la situación se agrava durante la noche.
“De noche es terrible. Los comunitarios llaman constantemente a nuestra línea quejándose de que no pueden respirar”, afirmó.
De acuerdo con el jefe bomberil, aunque durante el día se realizan esfuerzos para disminuir la emisión de humo, las áreas afectadas vuelven a calentarse al caer la noche, provocando un incremento de la humareda que se dispersa hacia distintos sectores de la localidad.
Residentes denuncian impacto en la salud
La preocupación expresada por las autoridades coincide con el testimonio de numerosos residentes de las zonas cercanas al vertedero.
Ricardo Rafael Gutiérrez, quien vive próximo al área afectada, describió la situación como una de las más incómodas que ha enfrentado la comunidad.
“Eso es lo más molesto del mundo y cuando ese humo viene por aquí arropa todo”, manifestó.
Asimismo, indicó que muchos adultos mayores residen en el sector y que una cantidad considerable de personas ha tenido que acudir a centros médicos debido a problemas respiratorios.
Por su parte, Beatriz Mercedes aseguró haber observado un aumento de casos de gripe y dificultades respiratorias entre los residentes.
“Mucha gente con gripe y con problemas en la respiración. Yo misma he ido varias veces con mi hijo al médico”, comentó.
Mientras tanto, Priscili Gómez afirmó que el problema se intensifica durante las noches y en períodos de altas temperaturas.
“En las noches se siente más por la brisa, y en tiempo de calor ahora”, explicó.
La comunitaria agregó que las lluvias contribuyen a disminuir temporalmente la intensidad de la humareda, aunque no logran extinguir completamente el incendio.
“No es que se apaga, se aplaca”, señaló.
Turismo y economía también resultan afectados
El alcalde Joselito Abreu advirtió que los efectos del incendio ya trascienden el ámbito sanitario y comienzan a repercutir en la actividad turística y económica de Jarabacoa.
Según explicó, algunos visitantes y propietarios de segundas viviendas han optado por abandonar temporalmente la zona debido a la contaminación atmosférica provocada por el humo.
Además, el funcionario indicó que el ayuntamiento enfrenta limitaciones económicas para continuar asumiendo los costos de las labores de control del incendio, debido a los gastos relacionados con combustible, alquiler de equipos pesados, materiales y personal.
Las autoridades municipales y organismos de emergencia permanecen a la espera de apoyo adicional que permita intervenir de manera más efectiva el vertedero y evitar que la humareda continúe afectando a cientos de familias, especialmente durante las horas nocturnas.
Llamado a la acción: Las autoridades exhortan a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a reportar cualquier situación de emergencia relacionada con la calidad del aire o problemas de salud derivados de la exposición al humo.







