Madrid, España.– El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, anunció que el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, visitará su país los días 16 y 17 de noviembre para conversar sobre el futuro del contingente militar salvadoreño desplegado en Haití.
Ulloa explicó que el funcionario haitiano confirmó su participación en una conferencia internacional sobre el estado de la democracia y que el encuentro servirá para abordar la continuidad de la misión.
“Ya me confirmó el primer ministro y ahí vamos a tener la oportunidad de discutir cuál es el futuro de esta fuerza”, expresó el vicepresidente salvadoreño.
Una misión que supera los 2,000 militares
El despliegue salvadoreño se produjo después de una emboscada ocurrida el 18 de octubre contra un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas, en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe. En el incidente desaparecieron cuatro aerotécnicos salvadoreños.
El presidente Nayib Bukele ordenó ampliar la presencia militar de su país con más de 2,000 efectivos, unidades de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo. El Gobierno salvadoreño ha señalado que el objetivo principal de la operación es localizar y rescatar a los cuatro connacionales.
Ulloa afirmó que las tropas han avanzado en las operaciones contra las pandillas en Croix-des-Bouquets, a unos diez kilómetros de la capital haitiana, y sostuvo que las acciones han sido recibidas con satisfacción por sectores de la población y las autoridades de Haití.
Pandillas habrían solicitado una tregua
El vicepresidente también aseguró que, después de la intervención, Wilson Joseph, conocido como Lanmò San Jou y señalado como líder de la organización armada 400 Mawozo, habría enviado una carta a Naciones Unidas solicitando una tregua y negociaciones.
Según Ulloa, las reacciones de los grupos armados reflejan que están enfrentando una fuerza que está ejecutando operaciones contra sus estructuras.
Sin embargo, la intervención ha generado cuestionamientos de sectores que advierten sobre los riesgos para la población civil y una posible intensificación de la violencia. Médicos Sin Fronteras ha expresado preocupación por las consecuencias humanitarias de las operaciones.
El Salvador descarta sustituir a la fuerza de la ONU
Ulloa aclaró que su país no pretende reemplazar a la Fuerza de Supresión de Pandillas, que cuenta con respaldo de Naciones Unidas y trabaja junto a la Policía Nacional de Haití para enfrentar a las organizaciones criminales.
El vicepresidente defendió los resultados de la participación salvadoreña y afirmó que los gastos de la misión son cubiertos íntegramente por su Gobierno, aunque reconoció que no disponía de cifras sobre el costo total.
La reunión de noviembre permitirá a ambos gobiernos abordar el alcance y la continuidad de una operación militar que todavía no tiene una fecha de conclusión establecida.




