PUERTO PRÍNCIPE.– Haití cerró el fin de semana entre dos escenarios muy distintos. Mientras su Gobierno reclamaba ante la comunidad internacional acelerar el despliegue de la fuerza encargada de combatir a las pandillas, la selección nacional de fútbol encadenaba dos victorias consecutivas en la Liga de Naciones de la Concacaf.
El primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, regresó a Puerto Príncipe después de participar en el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde pidió respaldo para completar el despliegue de la Fuerza de Represión de las Bandas y garantizar la continuidad de su mandato.
La misión fue autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU mediante la resolución 2793, aprobada el 30 de septiembre de 2025, con un máximo de 5,500 militares y policías y 50 integrantes civiles. Su función es apoyar a la Policía Nacional de Haití y a las fuerzas armadas haitianas en operaciones contra las organizaciones criminales.
El despliegue, sin embargo, continúa por debajo de lo previsto. A comienzos de septiembre, el portavoz de la fuerza, Igor Rugwiza, reconoció que no sería posible alcanzar en octubre los 5,500 efectivos uniformados inicialmente contemplados, debido principalmente a dificultades logísticas.
Durante su intervención ante Naciones Unidas, Fils-Aimé pidió el despliegue completo de la fuerza y sostuvo que Haití necesita apoyo internacional para recuperar el control de su seguridad.
Mientras el Gobierno centraba sus gestiones en la crisis de seguridad, la selección haitiana vivió un fin de semana favorable en la cancha.
Haití derrotó 2-0 a Costa Rica el domingo 27 de septiembre en el estadio Sabina Park, en Kingston, Jamaica, para conseguir su segunda victoria consecutiva en el Grupo A de la Liga A de la Concacaf Nations League.
Jean-Ricner Bellegarde abrió el marcador a los nueve minutos y el segundo gol llegó a los 39, mediante un autogol del defensor costarricense Francisco Calvo.
El triunfo se produjo después de la victoria 3-2 sobre Trinidad y Tobago, también en Kingston.
En ese partido, Fabrice Picault marcó el primer gol de Haití en el minuto 23. Trinidad y Tobago remontó, pero Garven Metusala empató en el 90+1 y Wilson Isidor consiguió el tanto del triunfo en el 90+8.
Los dos resultados dejaron a Haití con seis puntos en sus primeros compromisos de esta fase y con un comienzo positivo en una competencia que también sirve de ruta hacia la Copa Oro de 2027.
La selección disputa sus encuentros fuera de territorio haitiano debido a las condiciones de seguridad que atraviesa el país.
Así, mientras las autoridades haitianas continúan reclamando mayores recursos y presencia internacional para enfrentar a las bandas armadas, el fútbol ofreció durante el fin de semana una imagen distinta para una población que enfrenta desde hace años una profunda crisis política, social y de seguridad.




