El gobernador republicano de Ohio, Mike DeWine, advirtió que el plan de la administración del presidente Donald Trump para intensificar las deportaciones de migrantes haitianos representaría un duro golpe para la ciudad de Springfield y para la economía del estado.
En declaraciones ofrecidas a la cadena CBS, DeWine destacó el papel que ha desempeñado la comunidad haitiana en la recuperación económica de Springfield, una ciudad industrial que en los últimos años ha recibido a miles de inmigrantes atraídos por oportunidades de empleo.
«Estas son personas que han ayudado a Springfield a recuperarse. Los haitianos que viven allí y tienen empleo llegaron para trabajar y porque había puestos que otras personas no estaban cubriendo», afirmó el gobernador.
Sin notificación oficial sobre operativos
Ante una consulta de la agencia EFE, la oficina del gobernador informó que hasta el momento no ha recibido ninguna notificación sobre un posible incremento de las acciones de control migratorio por parte de las autoridades federales, luego de que expirara el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos haitianos.
El vencimiento del programa dejó sin protección migratoria a más de 350,000 haitianos, quienes hasta ahora podían residir y trabajar legalmente en Estados Unidos.
«Haití es un infierno hoy»
DeWine también cuestionó la posibilidad de deportar a los migrantes hacia Haití, al considerar que el país atraviesa una grave crisis política y de seguridad.
«Haití es un infierno hoy. Estarían enviando a la gente de regreso al infierno», expresó el mandatario.
Asimismo, sostuvo que la mayoría de los haitianos no desea regresar a su país de origen y que muchos buscarían establecerse en una tercera nación.
«Quieren trabajar, mantener a sus familias. No quieren volver a Haití», agregó.
Operativos tras el fin del TPS
Las declaraciones del gobernador contrastan con la política migratoria impulsada por la administración Trump, que prepara operativos para incrementar los arrestos y deportaciones de ciudadanos haitianos tras la finalización del TPS.
Según informó CBS, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contempla iniciar estas acciones en estados con una importante presencia de inmigrantes haitianos, entre ellos Ohio, donde Springfield alberga una de las comunidades más numerosas.
Preocupación por el impacto económico
Además del debate migratorio, diversos sectores han manifestado preocupación por las repercusiones económicas que tendrían las deportaciones.
De acuerdo con la organización FWD.us, los beneficiarios haitianos del TPS aportan aproximadamente US$5,900 millones anuales a la economía estadounidense y desempeñan funciones esenciales en sectores con escasez de mano de obra, como hospitales, hogares de ancianos, restaurantes y hoteles.
Springfield ya había estado en el centro del debate migratorio durante la campaña presidencial de 2024, luego de que Donald Trump difundiera una afirmación falsa sobre inmigrantes haitianos, posteriormente desmentida, que derivó en amenazas y actos de hostigamiento contra esa comunidad.




