Santo Domingo.– El alcalde de Santo Domingo Oeste, Francisco Peña, describió como “el diablo puro” la situación que enfrenta el ayuntamiento para recoger la basura, al admitir un déficit crítico de camiones, bajos ingresos y múltiples trabas operativas que afectan el servicio en la demarcación.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, Peña explicó que el municipio necesita entre 68 y 70 camiones compactadores, pero actualmente no dispone ni de 40, lo que limita seriamente la capacidad de respuesta. Indicó que diariamente se recogen unas 500 toneladas de desechos, aunque reconoció que pueden quedar entre 80 y 100 toneladas sin levantar, acumulándose en distintos sectores.
Como ejemplo, citó el llamado “punto de la vaca” en Alto Nuevo, donde —según dijo— se han registrado acumulaciones visibles, aunque aseguró que están siendo atendidas con equipos pesados. Para hacer frente a la situación, el alcalde detalló que se ven obligados a utilizar palas mecánicas y camiones disponibles para retirar grandes cúmulos de basura, en medio de limitaciones logísticas.
Falta de recursos y baja recaudación agravan el problema
Peña atribuyó gran parte de la crisis a la falta de ingresos del ayuntamiento, al señalar que la recaudación por concepto de basura no supera los dos o tres millones de pesos mensuales, una cifra que considera insuficiente frente a la demanda del servicio. Destacó que, pese a que en el municipio operan importantes industrias, estas aportan poco al sistema de recolección, lo que limita la sostenibilidad del servicio.
Dependencia de ayudas y nuevas gestiones
Ante el déficit, informó que el cabildo está en proceso de alquilar 10 camiones compactadores, mientras que el Gobierno central les ha donado cinco camiones grandes y dos pequeños, pendientes de aprobación por el Concejo de Regidores. También valoró el apoyo de la Liga Municipal Dominicana, que envió 10 camiones adicionales para auxiliar en la recogida.
En ese sentido, defendió estas ayudas: “Si a nosotros nos falta de todo y vienen a ayudarnos, hay que agradecerlo”, expresó.
“La gente no sabe lo que estamos pasando”
El alcalde aseguró que la población desconoce la magnitud de las dificultades operativas del cabildo: “La gente no se da cuenta de lo que nosotros estamos pasando en el municipio para recoger la basura, eso es el diablo puro”, reiteró. Explicó que el personal de limpieza trabaja desde las 4:00 de la mañana hasta las 12:00 de la noche, bajo la coordinación de la encargada del área, identificada como Zuleika.
Permisos detenidos afectan eficiencia
Peña denunció que existen iniciativas que podrían mejorar el sistema de recolección, pero están paralizadas por falta de autorizaciones del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Mencionó específicamente centros de transferencia de residuos que permitirían optimizar el proceso, pero que aún no operan por no contar con los permisos necesarios.
“Si no se procesa la basura, duraremos 100 años en lo mismo”. Más allá del problema operativo, el alcalde insistió en que el país necesita cambiar el modelo de manejo de residuos. Afirmó que no es necesario construir más vertederos en el Gran Santo Domingo, sino procesar la basura existente, incluso para generar energía. “Si no se procesa la basura, vamos a estar durante 100 años en este mismo problema”, advirtió.
Inundaciones: “el agua siempre recupera su terreno”
Peña también abordó el problema de las inundaciones, señalando que muchas comunidades fueron construidas en zonas vulnerables. “Si tú construyes en el lecho de un río, ¿qué te espera?”, cuestionó. “El agua siempre recupera el terreno”, añadió. Indicó que sectores como Arroyo Bonito, Alto Nuevo, Brugal, Roalba y el barrio Enriquillo, así como áreas cercanas al río Lebrón y la cañada de Guajimía, presentan estas condiciones.
Falta histórica de drenaje
El alcalde sostuvo que el país arrastra un déficit histórico en drenaje pluvial y sanitario, señalando que después de los gobiernos de Rafael Leónidas Trujillo y Joaquín Balaguer no se han realizado obras significativas. Advirtió que resolver este problema implicaría inversiones de miles de millones de dólares. También criticó el uso de pozos filtrantes como solución, al afirmar que el municipio tiene una alta presencia de agua subterránea.
Sedimentos, cañadas y limpieza
Peña aclaró que el problema de inundaciones no es solo basura, sino también sedimentos y tierra arrastrados por las lluvias. Informó que han intervenido cañadas con retroexcavadoras y camiones para retirar estos materiales, evitando desbordamientos. Asimismo, destacó que el ayuntamiento ha realizado la limpieza de cientos de sépticos y miles de imbornales.
“Eso es falso”: responde sobre charcos en obras. Al referirse a denuncias sobre acumulación de agua tras la construcción de un paso a desnivel, el alcalde respondió: “Eso es falso”, asegurando que el problema de los charcos ya existía previamente.
Barrio Enriquillo: inundaciones, drogas y desconexión de drenaje
Sobre el barrio Enriquillo, reconoció problemas de hacinamiento, inundaciones y presencia de drogas. Explicó que la situación se agrava por la desconexión de drenajes hacia la cañada, lo que impide el flujo adecuado del agua.
Guajimía y críticas a cambios en el proyecto
El alcalde recordó que el proyecto de saneamiento de la cañada de Guajimía impulsado en el gobierno de Hipólito Mejía fue modificado posteriormente. Criticó esos cambios con una expresión contundente: “cambiaron el proyecto, hicieron una…”, en referencia a su inconformidad con la ejecución.
“La gente habla vacuencia”: rechazo a cierre de calles. Peña también respondió a residentes que solicitan el cierre de calles en el residencial Santo Domingo: “La gente que le gusta hablar vacuencia”, dijo, al considerar inviable cerrar unas 30 vías, aunque planteó posibles soluciones parciales.
Ayudas de Obras Públicas: “me dan un caramelo”
Al referirse al apoyo del Ministerio de Obras Públicas, expresó: “me dan una tetera, un caramelo para que lo chupe”, en alusión a que las ayudas son insuficientes frente a las necesidades.
Crecimiento del municipio y problemas heredados
El alcalde defendió su gestión señalando que el municipio ha avanzado con asfaltado de calles, construcción de obras comunitarias, desarrollo de urbanizaciones y aumento en viviendas. Sin embargo, insistió en que muchos problemas actuales responden a un crecimiento desorganizado del pasado, con asentamientos en zonas no aptas.
“Aquí no se ha hecho drenaje”. Finalmente, reiteró que el problema de fondo es estructural: “Aquí no se ha hecho drenaje pluvial ni sanitario”, afirmando que sin una inversión real en estas obras, las inundaciones y problemas urbanos continuarán afectando a la población.





