MIAMI.– Fondos destinados originalmente a ayudar a empresas estadounidenses durante la pandemia de COVID-19 fueron desviados mediante fraude y utilizados para financiar parte del complot que culminó con el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, de acuerdo con documentos judiciales y fiscales federales de Estados Unidos.
La investigación del Distrito Sur de Florida establece que recursos procedentes del Paycheck Protection Program (PPP) y del programa de préstamos de emergencia EIDL fueron canalizados hacia personas involucradas en la planificación y financiamiento del ataque ocurrido el 7 de julio de 2021 en la residencia de Moïse, en Haití.
El caso entró ahora en una nueva etapa con el traslado de 18 acusados desde Haití hacia Miami, donde deberán responder ante la justicia federal estadounidense. En total, 30 personas han sido acusadas en Estados Unidos por distintos papeles relacionados con la conspiración.
¿Cómo llegó dinero de la pandemia al complot?
Una de las pistas financieras más concretas reveladas por el Departamento de Justicia muestra que unos US$175,000 procedentes de fondos obtenidos fraudulentamente del PPP y otras fuentes fueron depositados en mayo de 2021 en una cuenta controlada por un participante de la trama.
Posteriormente, ese dinero fue transferido al financista Walter Veintemilla para su redistribución entre miembros de la conspiración. En junio de ese mismo año se enviaron otros US$80,000, incluyendo recursos derivados de préstamos EIDL, según el expediente federal.
Los fiscales sostienen que esos recursos contribuyeron al financiamiento de armas, equipos tácticos, logística y del grupo de exmilitares colombianos contratado para participar en la operación.
Veintemilla fue posteriormente declarado culpable junto a otros tres acusados por su participación en el complot. Los cuatro enfrentan posibles penas de cadena perpetua.
Un financista ya recibió 20 años de prisión
Otro de los implicados, Keegan Harricharan, fue condenado en julio a 20 años de prisión federal tras declararse culpable de conspiración para lavado de dinero.
El Departamento de Justicia indicó que Harricharan canalizó cientos de miles de dólares obtenidos fraudulentamente mediante programas de asistencia por COVID-19 y que parte de esos fondos terminó vinculada al financiamiento de la conspiración contra Moïse.
18 acusados fueron trasladados desde Haití
Los 18 acusados trasladados a Estados Unidos incluyen a 17 exmilitares colombianos y Joseph Badio, exfuncionario del Ministerio de Justicia de Haití, de acuerdo con reportes de AP y autoridades estadounidenses.
El operativo fue realizado por agentes del FBI y Homeland Security Investigations en una aeronave militar preparada ante el riesgo de ataques armados alrededor del aeropuerto de Puerto Príncipe.
Los acusados comparecieron posteriormente ante una corte federal en Miami.
El complot habría sido organizado desde el sur de Florida
Los fiscales estadounidenses sostienen que parte importante de la planificación, financiamiento y logística del asesinato se desarrolló desde el sur de Florida.
Según la acusación, algunos participantes buscaban beneficiarse posteriormente de oportunidades económicas y contratos en Haití tras la salida de Moïse del poder.
El plan evolucionó desde una operación para remover al mandatario hasta una conspiración para asesinarlo, según las investigaciones federales.
Moïse, de 53 años, fue asesinado a tiros durante la madrugada del 7 de julio de 2021 en su residencia privada. Su esposa, Martine Moïse, resultó gravemente herida.
Las acusaciones contra quienes aún no han sido juzgados no constituyen declaraciones de culpabilidad, y los imputados conservan la presunción de inocencia mientras sus casos sean conocidos por los tribunales.




